El Gobierno de Bolivia aplica la ley ante posibles bloqueos mientras abre puertas al diálogo con sectores en conflicto.
Las declaraciones se producen luego de que el Gobierno anunciara un paquete de medidas económicas que incluye la eliminación del subsidio a los combustibles, la actualización de los precios de los carburantes, el incremento de bonos sociales y la subida del salario mínimo nacional. **"No hubo consenso con los transportistas ni con los comerciantes. Todo va a subir y los pasajes ya están subiendo"**, afirmó Pedro Quispe, dirigente del transporte pesado, al justificar las medidas de presión.
Frente a este escenario, Lupo reiteró que las decisiones asumidas por el Gobierno eran inevitables. **"Si no estabilizamos la economía ahora, todos vamos a sufrir mucho más"**, advirtió. El ministro también cuestionó el alza del pasaje, al señalar que no responde a la estructura real de costos del transporte.
Análisis:
La situación en La Paz se vuelve cada vez más tensa, con sectores del transporte y organizaciones sociales manifestando su descontento con la eliminación de la subvención a los hidrocarburos. El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, ha declarado que el Gobierno aplicará y hará cumplir la ley, pero también ha mantenido las puertas abiertas para el diálogo. Sin embargo, es preocupante ver cómo se está generando un clima de conflictividad y violencia en la ciudad.
La medida económica anunciada por el Gobierno tiene como objetivo estabilizar la economía del país, pero es importante que los actores involucrados sigan buscando soluciones negociadas y no recurrir a la violencia. Es hora de que las partes involucradas se sienten con la mesa para discutir y encontrar un acuerdo que beneficie a todos.