La incertidumbre envuelve a los republicanos de Capitol Hill sobre el futuro de la Secretaría de Seguridad Nacional (DHS) bajo la administración del presidente Donald Trump. Sin embargo, ellos deberían enfocarse en cómo responder a las preguntas claras y evidentes sobre cómo se realizan sus funciones tanto la Agencia de Aduanas y Control de Fronteras (ICE) como la Patrulla Fronteriza.

La gran pregunta que enfrenta a los republicanos en Washington y a nivel nacional no es quién debería liderar DHS, sino cómo pueden responder a las preguntas obvias sobre cómo se realizan sus funciones.

En lugar de enfocarse en la persona que ocupa el cargo de secretario de DHS, los republicanos deben preocuparse por cómo pueden responder a las preguntas de los votantes y satisfacer sus necesidades. La respuesta correcta podría decidir si el presidente Trump puede continuar con su agenda transformadora o si una oleada democrática golpea al Congreso en noviembre.

Si eso ocurre, no importará quién esté sirviendo como secretario de DHS después de noviembre: cualquier persona que ocupe ese cargo será objetivo de radicales demócratas para ser destituido. Los argumentos que los demócratas utilizaron bajo la administración del expresidente Joe Biden contra el remoción del entonces secretario de DHS Alejandro Mayorkas, quien intencionalmente evitó realizar su trabajo y mintió repetidamente a Congreso sobre ello, serán arrojados al río.

En lugar de eso, los republicanos deben enfocarse en cómo pueden defender la implementación efectiva de las leyes de inmigración en este país. Deben destacar cada criminal que no ha sido entregado por estados como Minnesota y hablar sin cesar sobre sus crímenes y víctimas. Deben elevar a las familias afectadas por la explosión de inmigración ilegal bajo la administración del presidente Biden.

Sin embargo, los republicanos han estado retrocediendo ante el desafío de defender lo que sus votantes quieren y lo que la ley requiere. Deben encontrar el valor para defender lo que su país necesita y lo que la Constitución les ordena proteger.

Análisis de riesgo:

El tema de la implementación efectiva de las leyes de inmigración en EE. UU. ha generado un gran debate político y social en el país. La incertidumbre sobre quién será el próximo secretario de DHS puede generar un ambiente político volátil y aumentar la tensión entre los partidos políticos. Sin embargo, es importante que los republicanos encuentren la forma de defender lo que su país necesita sin comprometer la seguridad y la estabilidad de la sociedad.