**La nueva política económica boliviana: un giro radical**

Después de apenas un mes y medio en el poder, Rodrigo Paz ha logrado impulsar una revolución en la economía boliviana. El Decreto Supremo 5503 no solo eliminó el subsidio a los combustibles sino que puso en marcha un paquete amplio de medidas para reactivar la producción, recuperar liquidez y estabilizar precios.

**La estrategia**

El objetivo es claro: romper las ataduras que estancan la economía, atraer inversión y aliviar a los sectores golpeados por la crisis del gobierno del MAS. Para lograrlo, se han otorgado facultades extraordinarias al Banco Central de Bolivia para gestionar líneas de financiamiento externo y swaps de divisas.

**Los beneficios**

El decreto también introduce un régimen de protección a inversiones que garantiza estabilidad jurídica y tributaria por hasta 15 años. Además, se ha creado un mecanismo de aprobación acelerada de proyectos estratégicos y se ha eliminado el requisito de permisos previos para exportar productos considerados estratégicos.

**La respuesta empresarial**

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) ha expresado su respaldo a las medidas, aunque se ha manifestado preocupada por el aumento del salario mínimo nacional en un 20%. La federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (Fepsc) también ha plantado la necesidad de un diálogo tripartito para proteger el empleo y la estabilidad de las empresas.

**Análisis**

La nueva política económica boliviana es un giro radical que busca impulsar la reactivación productiva y aliviar a los sectores golpeados por la crisis. Sin embargo, es importante analizar los efectos a largo plazo de estas medidas y su impacto en la economía y la sociedad boliviana. ¿Serán suficientes estas medidas para estimular el crecimiento económico y reducir la pobreza? ¿Opondrán obstáculos al sector privado y al empleo? La respuesta quedará pendiente de cómo se desarrollen los eventos y las decisiones que emanen de este gobierno.