Este miércoles, el Gobierno boliviano declaró alerta epidemiológica por influenza A H3N2 con el objetivo de anticipar la protección contra esta enfermedad que ha generado preocupación a nivel nacional. La medida se toma para resguardar la vida del pueblo boliviano y no existe una situación de descontrol sanitario, sino un escenario que exige prevención, responsabilidad y presencia activa del Estado.

La ministra de Salud, Marcela Flores, explicó que la alerta epidemiológica se lanzó por la Influenza A H3N2, no por la variante K, ya que no se han reportado pacientes confirmados con esta patología. No hay variante K, los casos que tenemos hasta ahora son 27 casos desde la primera semana epidemiológica de esta gestión y estamos en la semana 50, durante 50 semanas epidemiológicas hemos tenido 27 casos de influenza A H3N2.

La alerta sanitaria responde a una estrategia de gestión de riesgo proactiva, que busca anticipar la respuesta ante cualquier situación. No esperamos a tener una crisis sanitaria si no nos anticipamos ante cualquier situación. Somos una gestión que no espera que la situación en este caso de salud esté mal para estar preparados.

Entre los objetivos de esta medida está incrementar la sensibilidad del personal de salud para identificar los síntomas de una patología y priorizar la atención a grupos de mayor vulnerabilidad como niños, adultos mayores y personas con enfermedades de base. La alerta instruye y concientiza a que se priorice la atención a estos grupos.

Análisis:
La situación es preocupante, ya que aunque no hay variante K confirmada, el virus H3N2 puede contagiar a más personas que otras variantes del tipo de influenza. Sin embargo, es importante destacar que la tasa basal de contagio sigue siendo baja y que la vacunación contra la influenza es una medida efectiva para prevenir esta enfermedad.

La respuesta gubernamental es proactiva y busca anticipar la situación, lo que es un enfoque positivo. Sin embargo, también se debe ser consciente de que la educación del público sobre los síntomas y las medidas preventivas es fundamental para evitar el contagio.

En general, la situación es grave pero no desesperada, y la respuesta gubernamental es adecuada, aunque se necesitan más detalles sobre la producción y distribución de vacunas.