La gigantesca empresa de tecnología Microsoft ha anunciado su intención de adquirir 3,6 millones de créditos para la remoción de carbono de una planta de biofuels en Luisiana propiedad de C2X. La instalación, que se prevé que comience a operar en 2029, procesará residuos forestales en metanol, que puede ser utilizado para impulsar barcos y aviones, así como como materia prima para la fabricación química. En total, el complejo producirá más de 500,000 toneladas métricas de metanol. Alrededor de 1 millón de toneladas métricas de dióxido de carbono se capturarán y almacenarán, probablemente en la superficie subterránea.

Esta compra es solo uno de muchos acuerdos que Microsoft ha hecho en el último año o así, incluyendo un acuerdo de 4,9 millones de toneladas métricas con Vaulted Deep, otro de 3,7 millones de toneladas métricas con CO280 y una compra de 7 millones de toneladas métricas de Chestnut Carbon. La rápida expansión del footprint de centros de datos de Microsoft ha puesto en peligro su compromiso de 2030 de remover más carbono del atmosfera que genera. Mientras la empresa también comprueba grandes cantidades de energía renovable y nuclear, las compras de remoción de carbono como estas ayudarán a compensar futuras emisiones de combustibles fósiles.

Análisis: La compra de Microsoft es solo una pieza más del rompecabezas para alcanzar la neutralidad en términos de carbono. Sin embargo, cuestiona la eficacia a largo plazo de este enfoque y si realmente contribuye a reducir las emisiones globales. ¿Qué pasa cuando se considera que los créditos de remoción de carbono pueden ser "comprados" en lugar de producidos y almacenados de manera efectiva? ¿Y qué hay sobre la transparencia en la contabilización de estas compras y su impacto real en el medio ambiente? Estos son solo algunos de los interrogantes que surgieron al analizar esta noticia.