Por: Deisy Ortiz / Carmela Delgado

Santa Cruz y Cochabamba, Bolivia - El Servicio Departamental de Salud (Sedes) declaró alerta naranja tras el aumento de casos de influenza A H3N2 y la muerte de una mujer sospechosa de haber contraído la variante K “La situación es crítica, si no tomamos medidas hoy probablemente tendremos un mayor número de casos, más pacientes internados, complicaciones graves y fallecimientos”, advirtió Julio César Koca, director del Sedes.

La autoridad sanitaria informó que la mujer de 26 años que falleció en Santa Cruz dio positivo a la influenza A H3N2 y se sospecha que haya contraído la variante K, ya que llegó desde Japón, donde se han dado contagios. Se aguardan resultados de laboratorio para confirmar si se trata de la variante K.

En Cochabamba, el Sedes también hace seguimiento a una paciente, sus dos hijos y dos familiares sospechosos de haberse contagiado de la variante K. Ella ya dio positivo a la influenza A H3N2 y se investiga el subtipo. El grupo familiar ingresó a Bolivia hace tres semanas procedente de Estados Unidos.

Las autoridades sanitarias aumentaron la vigilancia porque países vecinos, como Perú, ya registran casos positivos, lo que demuestra la rápida capacidad de diseminación del virus. La variante K es una subvariante que ha sido identificada recientemente en brotes registrados en Europa y Estados Unidos.

Análisis: La situación actual en Bolivia refleja la rapidez con que puede propagarse el virus de influenza A H3N2, especialmente la variante K. Es importante que la población tome medidas para prevenir la enfermedad, como vacunarse y aplicar medidas de protección, como el uso de barbijo, alcohol en gel para la desinfección de manos y mantener el distanciamiento social.

La declaración de alerta naranja por parte del Sedes es una medida necesaria para garantizar que la población esté informada y tomando medidas para protegerse. Sin embargo, es fundamental que las autoridades sanitarias continúen trabajando para confirmar los resultados de laboratorio y fortalecer la vigilancia epidemiológica en todo el país.

La situación actual también plantea una pregunta importante: ¿cómo podemos prevenir la propagación del virus de influenza A H3N2 y la variante K? La respuesta es simple: mediante la vacunación, el uso correcto de barbijos y alcohol en gel para desinfectar las manos, y manteniendo el distanciamiento social. Es importante que la población esté informada y tome medidas para protegerse.