El Bolivian Culinary Center (BOCC) representa un importante paso hacia el futuro para la formación culinaria en Bolivia. El proyecto, que reúne a productores, chefs, académicos y la comunidad, busca transformar la manera en que se entiende, enseña y proyecta la cocina boliviana al mundo.

Inspirádo en modelos internacionales de éxito, como el Basque Culinary Center, el BOCC busca posicionar a Bolivia en el mapa de la formación culinaria de alto nivel. El proyecto se basa en un estudio de viabilidad que evaluó el contexto nacional y las condiciones necesarias para desarrollar un ecosistema gastronómico integral desde la academia.

El director del BOCC, Gabriel Ágreda, destaca que la gastronomía boliviana posee la fuerza para convertirse en motor de innovación, desarrollo sostenible e identidad. Para lograrlo, el proyecto se apoya en pilares fundamentales, como la formación y gestión del conocimiento, la innovación e investigación, la incubadora de negocios gastronómicos y el turismo gastronómico.

Estos pilares se articulan en tres ejes estratégicos de transformación para el país: valorizar la biodiversidad y los recursos locales, formar emprendedores y agentes de cambio, y desarrollar productos y oportunidades de exportación con sello país.

El lanzamiento del BOCC también fue un espacio para reflexionar sobre la importancia de conectar academia, territorio y cultura. La educación superior tiene la capacidad de impulsar sectores estratégicos cuando se articula con visión de país.

Análisis:

La creación del Bolivian Culinary Center es un paso importante hacia el fortalecimiento de la industria gastronómica boliviana. Sin embargo, es necesario cuestionar si este proyecto realmente puede transformar la manera en que Bolivia entiende y enseña su cocina al mundo. ¿Qué impacto tendrá este proyecto en la economía y el desarrollo sostenible del país? ¿Será suficiente con crear un ecosistema gastronómico integral o es necesario abordar otros temas, como la educación y la capacitación de los profesionales en la industria? Es importante seguir monitoreando el progreso del BOCC y evaluar su impacto en el futuro de la cocina boliviana.