La compañía de automóviles eléctricos Rivian ha lanzado su "Día de Autonomía y AI" (Autonomy & AI Day), un evento que destaca sus planes para hacer que sus vehículos puedan conducirse automáticamente. Sin embargo, el comienzo del evento no fue exactamente como se había planeado.

Un robot que circulaba por la cafetería del campus de Rivian en Palo Alto se estrelló y se quedó atascado, con palabras como "Estoy atascado" brillando en la pantalla. La actuación fue un recordatorio de que hacer que los vehículos sean autónomos es un desafío significativo.

Durante una demostración en un SUV eléctrico 2025 R1S, me di cuenta del desafío al que se enfrenta Rivian. El coche con software de conducción automática se detuvo brevemente para que el conductor humano interviniera y tomara el control. Durante mi viaje, hubo una desactivación real. El conductor en el asiento del conductor tomó el control cuando pasamos por un tramo sinuosoidal debido a la poda de árboles.

Aunque el software no está listo para ser entregado, Rivian ha lanzado un nuevo sistema de conducción automática basado en inteligencia artificial (IA). El CEO RJ Scaringe explicó que la empresa había abandonado su sistema anterior basado en reglas y había adoptado un enfoque más holístico.

Rivian está apostando por entrenar su modelo de conducción grande (LDM) en datos de flota para permitir a los propietarios realizar funciones manos-off en 3,5 millones de millas de carretera en EE. UU. y Canadá. En la segunda mitad del año 2026, Rivian permitirá el "punto a punto", o la versión para consumidores de la demostración que recibimos.

Análisis:

La demostración de Rivian muestra que la empresa aún tiene un camino largo por recorrer antes de lograr la autonomía verdadera. Aunque el software está avanzando, hay momentos en los que el conductor humano debe intervenir. La pregunta es si Rivian puede entrenar su LDM lo suficientemente rápido para permitir la autonomía real. Además, la empresa enfrenta un desafío a corto plazo al lanzar sus nuevos vehículos con software de conducción automática que no estará listo hasta varios meses después de la venta. Esto puede ser una molestia para los compradores de vehículos eléctricos más pequeños y más asequibles R2, que esperan funciones de autonomía manos-off y ojos-off.