La red ferroviaria española, una vez símbolo de orgullo patrio, ha sido sacudida por dos accidentes mortales en un breve período. El primer incidente fue el choque entre dos trenes de alta velocidad en Andalucía, que causó 45 muertes y más de 100 heridos, siendo uno de los peores accidentes de trenes en la historia reciente de Europa. El segundo incidente ocurrió en Cataluña cuando un conductor en prácticas murió al chocar frontalmente con una pared derrumbada sobre la vía.

Estos sucesos han levantado dudas sobre la seguridad de la infraestructura estatal y han llevado a preguntas sobre la fiabilidad de la red ferroviaria. El informe preliminar sobre el accidente de Adamuz presentado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sugiere que la vía presentaba grietas antes de la catástrofe.

La inversión en la modernización de la línea Madrid-Andalucía, incluyendo el tramo donde se produjo el accidente, ha sido objeto de especial escrutinio. Sin embargo, el sindicato de maquinistas Semaf cree que el deterioro ha sido paulatino y se debe sobre todo a una falta de mantenimiento.

La red española tiene un nivel de desarrollo y madurez muy notable. Su configuración ha ido creciendo desde 1992, creando círculos concéntricos desde el centro hasta la periferia del país. El sistema radial intenta unir Madrid con los principales puertos y las principales capitales.

La liberalización del sector ferroviario en España ha llevado a una bajada significativa de los precios, haciendo que el tren de alta velocidad sea una opción de transporte cada vez más asequible para amplios sectores de la población. Sin embargo, este aumento de la circulación de trenes puede aumentar la posibilidad de accidentes.

La situación actual en España es inusual, ya que desde hace tres años no se aprueban nuevos Presupuestos Generales del Estado debido a la falta de acuerdos parlamentarios. Esto ha limitado la capacidad de legislar y planificar nuevas cuentas públicas. La inversión ferroviaria española en 2024 destinó solo el 15,8% al mantenimiento de la red, lo que es el nivel más bajo desde 2016.

La complejidad para ADIF, administradora de todas las infraestructuras ferroviarias, aumenta con el aumento de viajeros en alta velocidad. La necesidad de equilibrar la inversión en alta velocidad con la red básica para tener tanto una cohesión territorial real como para desaturar esta parte de alta velocidad es fundamental.

La investigación sigue su curso y se espera que un informe final aglutine todas las pesquisas técnicas realizadas. Hasta ese momento, es inevitable que surjan preguntas sobre la fiabilidad de la red ferroviaria española.

Análisis de riesgo:

El accidente de Adamuz y el posterior incidente en Cataluña han levantado dudas sobre la seguridad de la infraestructura estatal. La investigación sigue su curso, pero es importante considerar los siguientes factores de riesgo:

* La complejidad para ADIF, administradora de todas las infraestructuras ferroviarias, aumenta con el aumento de viajeros en alta velocidad.
* La inversión en la modernización de la línea Madrid-Andalucía ha sido objeto de especial escrutinio, pero puede no ser suficiente para abordar los problemas de mantenimiento y conservación de la infraestructura.
* La liberalización del sector ferroviario ha llevado a una bajada significativa de los precios, lo que puede aumentar la circulación de trenes y el riesgo de accidentes.
* La situación actual en España es inusual, ya que desde hace tres años no se aprueban nuevos Presupuestos Generales del Estado debido a la falta de acuerdos parlamentarios. Esto ha limitado la capacidad de legislar y planificar nuevas cuentas públicas.

En resumen, el accidente de Adamuz y el posterior incidente en Cataluña han levantado dudas sobre la seguridad de la infraestructura estatal. Es importante considerar los factores de riesgo mencionados anteriormente para abordar adecuadamente este problema.