La economía boliviana está experimentando un momento crítico en su búsqueda por la estabilidad y el crecimiento. Para abordar este desafío, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, ha presentado la idea innovadora de un "portafolio país" durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026 en Panamá.

Un país con múltiples posibilidades
Espinoza destaca que Bolivia es un país rico en recursos naturales, como minerales y gas, pero también tiene un potencial agrícola considerable. Sin embargo, si solo se enfoca en estos sectores, el país seguirá siendo un proveedor de materias primas, sin desarrollar su capacidad para crear valor agregado.

El portafolio país: una estrategia integral
En lugar de enfocarse en sectores individuales, el ministerio propone un enfoque más amplio que considere los intersticios entre ellos. De esta manera, la inversión minera no solo generará empleos y riqueza, sino también impulsará el desarrollo de la infraestructura y la energía necesarias para su crecimiento.

Vinculando Bolivia a las cadenas globales de valor
Para Espinoza, el objetivo es claro: vincular a Bolivia a las cadenas globales de valor, aprovechando el potencial del país como un puente entre las grandes potencias. En este sentido, el país puede convertirse en un importante actor económico global.

Un papel distinto para el Estado
En lugar de ser solo un regulador o una entidad que se enfoca en la redistribución de la riqueza, el Estado boliviano tiene un papel clave como catalizador de inversión privada y facilitador de emprendimientos. Esto implica que el gobierno debe ser más proactivo en su apoyo a las empresas y emprendedores, tanto nacionales como extranjeros.

Vinculando al sector privado con el exterior
Otra estrategia importante es vincular al sector privado boliviano con el exterior, lo que permitirá que las empresas bolivianas puedan obtener créditos y expandir su influencia en el mercado global. Esto, a su vez, generará empleos y riqueza en el país.

Análisis de riesgo:
La idea del "portafolio país" puede ser un paso importante hacia la estabilidad económica y el crecimiento sostenible en Bolivia. Sin embargo, también implica un cierto nivel de riesgo, ya que requiere una gran cantidad de inversión y desarrollo en infraestructura y energía. Además, es necesario que el Estado boliviano sea capaz de implementar efectivamente su papel como catalizador de inversión privada y facilitador de emprendimientos. Si no se logra esto, la estrategia puede fracasar y no generar los resultados esperados.