TOYOSA lanza innovadora tecnología para prevenir daños motores y prolongar vida útil del vehículo con limpieza ecológica de carbonilla.
La innovación se basa en la limpieza de válvulas mediante el uso de cáscara de nuez, un proceso inédito en Bolivia que permite eliminar de forma efectiva y ecológica la carbonilla acumulada en las diferentes piezas del sistema de admisión. Este procedimiento utiliza un material biodegradable y reciclable, alineado con prácticas responsables y eficientes.
La inspección visual con cámara microscópica es fundamental para detectar oportunamente la presencia de la perjudicial carbonilla. De esta manera, se puede obtener un diagnóstico preciso sobre el estado real de las partes afectadas por el combustible y tomar medidas preventivas para evitar daños severos.
Aunque la inspección de inyectores y válvulas no forma parte del protocolo estándar del mantenimiento preventivo rutinario, la acumulación de carbonilla es un problema común en el parque automotor boliviano. Esta condición atípica puede generar daños severos en el motor y, eventualmente, inutilizarlo.
Para responder a esta necesidad, TOYOSA ha incorporado en todos los talleres a nivel nacional máquinas de última generación que permiten realizar una limpieza exhaustiva de cada cámara de admisión y sus componentes. Esto optimiza significativamente los tiempos en comparación con métodos tradicionales.
Se recomienda realizar este servicio cada 2.500 kilómetros o cada tres meses, como medida preventiva para evitar daños generados por la acumulación de carbonilla. Una intervención oportuna prolonga la vida útil del motor, reduce riesgos de fallas serias y brinda mayor tranquilidad al cliente.
Es importante destacar que ninguna marca automotriz cubre en garantía daños de motor atribuidos al uso de combustible inadecuado. Por lo tanto, es fundamental la adopción de servicios de mantenimiento preventivo especializados para evitar problemas futuros.
Análisis de Riesgo: La acumulación de carbonilla puede generar daños severos en el motor y reducir su vida útil. Si no se toman medidas preventivas, este problema puede llevar a inutilizar el vehículo y afectar la seguridad en carretera. Es fundamental que los propietarios de vehículos realizen un mantenimiento preventivo especializado para evitar daños generados por la acumulación de carbonilla.