Soria exploró nuevas opciones defensivas con línea de tres en el amistoso y mira hacia el futuro en Blooming
Durante el pasado año, el entrenador apostó mayoritariamente por una defensa con cuatro jugadores, dos laterales y dos marcadores centrales. Sin embargo, en algunos partidos, recurrió a la línea de tres como alternativa para encontrar soluciones tácticas. Este sistema no le resulta ajeno, ya que tiene experiencia en su aplicación y ha obtenido resultados positivos en el pasado.
La primera oportunidad para evaluar este esquema fue el amistoso contra Guabirá, donde Soria optó por tres defensores centrales. Esta elección permitió una mayor salida por las bandas y un mayor equilibrio en la zona defensiva. Los elegidos para esa línea fueron Gabriel Valverde y los recién llegados Julio Vila y Diago Giménez, quienes demostraron su capacidad para adaptarse a este sistema.
A medida que se acerca el debut del torneo amistoso de verano, Soria ya está empezando a delinear su once inicial. La gran incógnita es si mantendrá la línea de tres o regresará al esquema tradicional con cuatro defensores. La decisión no es menor, ya que influirá en la identidad del equipo y tendrá un impacto significativo en el papel de los volantes y extremos.
Blooming no solo se prepara para el torneo de verano y los campeonatos de la División Profesional, sino que también tiene un desafío internacional en el horizonte. La Academia deberá afrontar la fase previa de la Copa Sudamericana, donde recibirá a San Antonio de Bulo Bulo en busca de un lugar en la fase de grupos. Un compromiso que exige solidez y certezas tácticas, lo que hace aún más importante la elección del esquema defensivo.
Análisis de riesgo:
El cambio en el esquema defensivo puede ser un riesgo para Blooming, ya que puede afectar negativamente la confianza y la cohesión del equipo. Sin embargo, si Soria logra encontrar el equilibrio adecuado entre la solidez defensiva y la salida por las bandas, puede obtener resultados positivos. Además, la experiencia en la línea de tres puede ser un activo para el entrenador y su equipo, especialmente en la Copa Sudamericana, donde la seguridad y la organización defensivas son fundamentales.