Crisis económica amenaza la supervivencia de hogares que cuidan a 1.000 niños, con deuda pendiente de Bs 1.550.000.
En el corazón de la sociedad, hay un grupo de personas que se dedican a cuidar y proteger a los más pequeños, en momentos en que necesitan más que nunca una oportunidad para crecer y desarrollarse. Los Hogares Don Bosco son uno de esos lugares donde la fe y el amor se convierten en acción, brindando hogar y esperanza a miles de niños que han sido abandonados o maltratados.
Sin embargo, detrás del orgullo y la alegría de ver a los jóvenes crecer y encontrar su propio camino, hay una lucha silenciosa por la supervivencia. Los Hogares Don Bosco enfrentan una crisis económica que pone en peligro la continuidad de su labor social. La falta de recursos es un obstáculo insuperable para mantener el funcionamiento cotidiano y garantizar la atención especializada a los niños que llegan con problemáticas cada vez más complejas.
**La crisis económica: Una amenaza para la supervivencia**
En 2025, la Iglesia católica brindó un convenio para apoyar a 19 hogares que atienden a casi 1.000 niños, cubriendo una responsabilidad del Estado. Sin embargo, los pagos pendientes corresponden a toda la gestión 2025 y alcanzan los Bs 1.550.000. Esta deuda es fundamental para el funcionamiento diario de los hogares y no solo para cubrir las necesidades básicas, sino también para garantizar la educación y la salud de los niños.
**La incertidumbre en el aire**
La incertidumbre se ha profundizado este año. El sacerdote Octavio Sabbadin, fundador del Proyecto Don Bosco, explica que impulsan iniciativas, como rifas y la búsqueda de padrinos, para reunir fondos y sostener la obra. Sin embargo, la falta de recursos no solo afecta el funcionamiento cotidiano, sino también pone en riesgo la salud y la seguridad de los niños.
**La lucha por la justicia**
En la carta leída en la homilía dominical, se reconoce que "el señor alcalde ha firmado el desembolso. Sin embargo, los mandos inferiores y otras autoridades no quieren cumplir sus obligaciones". La concejala Lola Terrazas hizo solicitud de informe sobre los retrasos en los desembolsos. "Lastimosamente, la mala administración económica está afectando a la población en riesgo social, a personas que tienen como únicos protectores a la Iglesia. Este retraso pone en riesgo la subsistencia de los hogares, la continuidad de los estudios y hasta la salud de los niños".
Análisis de Riesgo: El retraso en el pago de la deuda pendiente puede afectar negativamente la supervivencia de los hogares salesianos, lo que a su vez puede impactar negativamente la situación de los niños que viven allí. La falta de recursos y la incertidumbre sobre el futuro pueden generar un ambiente de ansiedad y estrés en los niños y adolescentes, lo que puede afectar negativamente su desarrollo emocional y social.