"Minnesota's Sanctuary Laws Face Constitutional Test as Judge Weighs Federal Coercion Tactics"
La orden deja intacto el alcance y las tácticas de la operación por ahora, pero requiere que el gobierno federal explique si está utilizando arrestos armados en la calle y detenciones para presionar a Minnesota para retener inmigrantes y entregar datos estatales sensibles. El juez Kate Menendez ordenó al Departamento de Seguridad Nacional responder a las acusaciones de que la onda de fuerza era un instrumento para coaccionar al estado a cambiar sus leyes, compartir datos públicos y otros registros estatales, desviar recursos locales para ayudar con arrestos inmigratorios y retener personas en custodia "por períodos más largos del tiempo que de lo contrario se permitiría".
La jueza dijo que la exposición adicional era necesaria porque la cuestión de coacción se hizo más clara solo después de los últimos desenvolvimientos, incluyendo declaraciones públicas de oficiales senior del gobierno federal hechas después de que Minnesota buscó alivio emergente. Un factor clave en el análisis de la jueza es una carta del 24 de enero escrita por la fiscal general estadounidense Pam Bondi a la gobernadora de Minnesota Tim Walz, que Minnesota describió como un "extorsión". En ella, Bondi acusa a los funcionarios estatales de "inobservancia de la ley" y exige lo que llama "pasos simples" para "restaurar la orden pública", incluyendo entregar datos de bienestar estatal y votación, derogar políticas de santuario y dirigir oficiales locales a cooperar con arrestos inmigratorios federales. Ella advirtió que las operaciones federales continuarían si el estado no cumplía.
En ese sentido, la jueza Menendez presionó sobre cuánto poder tiene un tribunal federal para intervenir en una operación de esta escala y cómo se puede evaluar si se está utilizando coerción estatal o simplemente se está superando las prioridades federales. La jueza preguntó cuándo el gobierno federal deja a los funcionarios estatales sin capacidad real para rechazar la cooperación, objetar o optar por no cooperar.
La cuestión de la coerción es crucial en este caso, ya que la operación ha llevado a una serie de efectos negativos en las comunidades afectadas. La jueza Menendez se refirió a los testimonios de Minnesotanos que han descrito encuentros violentos con agentes federales, incluyendo ser arrojados al suelo, esposados y detenidos por meras acciones de observar desde el aceras o preguntar a los oficiales. Estos testimonios describen lesiones físicas y emocionales, así como una gran cantidad de miedo y ansiedad en las comunidades.
La jueza también se refirió a la violencia ejercida por los agentes federales contra ciudadanos estadounidenses inocentes, incluyendo Renee Nicole Good, una residente de Minneapolis de 37 años que fue abatida a tiros el 7 de enero durante un operativo armado. El gobierno federal y la Casa Blanca describieron el asesinato como "defensivo", afirmando que Good golpeó a un agente con su vehículo. Sin embargo, análisis independientes de videoevidencia y testimonios de testigos y periodistas han cuestionado esta versión oficial; un informe de autopsia encontró que Good fue abatida tres veces, incluyendo una herida fatal en la cabeza.
Análisis de riesgo:
La operación federal ha generado una gran cantidad de tensión y miedo en las comunidades afectadas. La coerción estatal y la violencia ejercida por los agentes federales contra ciudadanos inocentes pueden generar un clima de temor y respeto hacia el estado, lo que puede erosionar la confianza en las instituciones y la democracia en general.
Además, la operación federal ha llevado a una serie de efectos negativos en la salud mental y emocional de los ciudadanos afectados, incluyendo síntomas de estrés postraumático, ansiedad y depresión. Es importante que se tomen medidas para abordar estos efectos negativos y garantizar el bienestar de las comunidades afectadas.
En consecuencia, es fundamental que se evalúen las implicaciones de la operación federal en la democracia y la justicia en general, y se tomen medidas para proteger los derechos humanos y garantizar la integridad física y emocional de los ciudadanos.