La selección boliviana ha cerrado su serie de amistosos con un balance decepcionante, justo dos meses antes del repechaje mundialista. En los últimos seis partidos, la Verde apenas logró un empate y sufrió cinco derrotas, lo que revela una falta de funcionamiento colectivo y ausencia de gol.

La carencia de definición sigue siendo un problema estructural. Según el periodista y analista deportivo Gonzalo Gorriti, la selección boliviana no logró "engranar" futbolísticamente en sus amistosos recientes. Aunque tenga dominio del balón o maneje el ritmo del partido, no tiene definición y eso es un problema endémico del fútbol boliviano.

La Verde perdió ante Rusia, Corea del Sur, Japón y Perú, y solo rescató un empate frente a Panamá. En ese lapso, la selección apenas anotó un gol en seis encuentros, lo que refleja una alarmante falta de eficacia ofensiva.

La falta de goles es un problema histórico. Según Gorriti, el problema no se limita a un nombre propio, sino que responde a una falencia histórica. La selección boliviana no tiene delanteros y eso hace que jueguen con 10 jugadores.

Pese al panorama adverso, el analista considera que los amistosos permitieron rescatar aspectos positivos, como la aparición de talento joven en algunos futbolistas del combinado nacional. Destacó a Máximo Mamani, Lucas Macazaga y Fernando Nava como jugadores que mostraron proyección.

La Verde debutará en el repechaje el 26 de marzo ante Surinam, en Monterrey. Sin más amistosos programados, llegará al duelo con varias interrogantes abiertas.

¿Cómo llegará Bolivia a ese partido decisivo? Como dijo Gorriti: "Con un gran signo de interrogación". La selección boliviana siempre tiene que hablar con un signo de interrogación, nunca sabes si va a tener una buena tarde, un buen partido o un mal partido.

Análisis de riesgo:

La situación actual de la selección boliviana es altamente inestable y peligrosa. La falta de definición y eficacia ofensiva puede llevar a que la Verde no logre superar el repechaje y regrese a las eliminatorias internacionales sin alcanzar sus objetivos. Además, la ausencia de delanteros es un problema histórico que necesita ser abordado con urgencia. Si no se toman medidas para mejorar la situación en los próximos meses, la selección boliviana podría enfrentar un futuro sombrío en el fútbol internacional.