Wilstermann pone fin al caos y espera que el TAS resuelva su conflicto con la Federación Boliviana de Fútbol.
Wilstermann, el club más grande de Bolivia, se encuentra en una situación crítica después de ser descendido de categoría. Sin embargo, su dirección y hinchada no se rinden y han decidido luchar por sus derechos deportivos. **"Wilstermann siempre será de primera, hoy comienza una nueva historia"**, como lo expresó el capitán Gonzalo Castillo.
El club está liderado por Daniel Brizuela, un entrenador argentino con experiencia en Bolivia, quien se encuentra al frente del cuerpo técnico y trabaja para fortalecer las formativas del equipo. **"Entre todos vamos a sacar adelante a Wilstermann, juntos y unidos"**, como lo expresó Marcelo Bergese en las redes sociales del club.
La disputa se centra en la FBF, que descendiendas a Wilstermann sin una razón justificada. El club ha decidido apelar ante el Tribunal Arbitral Deportivo (TAD) y el Tribunal Federal Suizo para proteger sus derechos deportivos y evitar un daño que podría marcar su futuro institucional.
Wilstermann también ha presentado una demanda en contra de la FBF y los 16 clubes de la División Profesional, solicitando la revocación del fallo final que lo descendió de categoría. La FBF y los clubes han pedido que no se acuda a la Justicia Ordinaria, pero Wilstermann está decidido a luchar por su justa causa.
La situación es delicada y puede tener graves consecuencias para el futuro del club. **"Es importante proteger lo que consideramos nuestros derechos deportivos y evitar un daño que podría marcar nuestro futuro institucional"**, como lo expresó la dirección de Wilstermann.
El tema no fue abordado en el Congreso Ordinario, pero Fernando Costa, titular de la FBF, advirtió sobre la injerencia de algunas autoridades estatales. La lucha por la justicia deportiva está en curso y solo tiempo dirá quién saldrá victorioso.
**Análisis de Riesgo**
La situación es delicada y puede tener graves consecuencias para el futuro del club. El riesgo de perder la oportunidad de jugar en la categoría más alta es muy alto, lo que podría afectar negativamente a la institución y sus hinchas. Además, la falta de resolución puede generar una gran tensión entre los partidos involucrados y puede llevar a un daño irreparable para el fútbol profesional boliviano.