La diáspora boliviana en Chile: un reflejo de la desigualdad socioeconómica

En el contexto de la emigración boliviana hacia Chile, se destaca que tres de cada diez emigrantes prefieren este país como destino para mejorar sus condiciones laborales. Sin embargo, detrás de estas cifras se esconde una realidad más compleja que refleja la desigualdad socioeconómica en ambos países.

Según el Banco Central de Bolivia, Chile se ubica en el tercer lugar desde donde los connacionales envían remesas, lo que sugiere una búsqueda de mejores oportunidades laborales y económicas. No obstante, la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) revela un panorama más amplio sobre la situación socioeconómica de los emigrantes.

La Casen es una encuesta que se realiza de manera regular en Chile desde 1987 con el objetivo de conocer periódicamente la situación socioeconómica de los hogares y de la población que reside en viviendas particulares. Los resultados muestran que los bolivianos se encuentran después de los haitianos en situación de pobreza, lo que sugiere una brecha importante en el índice de pobreza entre personas nacidas fuera de Chile.

Se estima que alrededor de 60 mil bolivianos viven en Chile en esta categoría. La Casen también muestra que hay una importante diferencia en la pobreza entre los emigrantes y la población nativa chilena. Mientras que los haitianos ocupan el primer lugar con un 42,4%, seguidos de los bolivianos con 38,6 por ciento, más atrás se ubican los peruanos, colombianos, ecuatorianos y venezolanos.

La pobreza en Chile se define como la incapacidad para satisfacer necesidades básicas, lo que se mide a través de dos vías complementarias: la pobreza por ingresos y la pobreza multidimensional. La primera se refiere a la insuficiencia de recursos para adquirir una canasta básica de alimentos, bienes y servicios esenciales para vivir dignamente.

La segunda medida incluye la falta de oportunidades y vulnerabilidad social, lo que sugiere que la pobreza no se reduce solo a la escasez de recursos. En este sentido, la Casen revela una realidad más compleja que refleja la desigualdad socioeconómica en ambos países.

Análisis de riesgo:

La pobreza y la desigualdad socioeconómica siguen siendo un problema estructural en Chile y Bolivia. La emigración boliviana hacia Chile puede ser vista como una respuesta a esta situación, pero también puede estar relacionada con la pobreza y la carencia de oportunidades en su país natal.

El riesgo de que esta situación se agrave es alto si no se implementan políticas públicas efectivas para abordar la desigualdad socioeconómica y fomentar el crecimiento económico sostenible. La pobreza y la carencia de oportunidades pueden generar un ciclo de violencia y exclusión social que afecte a las comunidades más vulnerables.

Es fundamental abordar este tema con sensibilidad y compromiso para garantizar el bienestar de todas las personas involucradas, incluyendo a los emigrantes bolivianos que buscan mejorar sus condiciones laborales y económicas en Chile.