La investigación sobre un posible caso de rabia humana en el departamento de Cochabamba ha llevado a los expertos a una conclusión sorprendente: no hay evidencia que sugiera que el perro mordedor fue el transmisor del virus. Según Diego Prudencio, director de Zoonosis, el diagnóstico negativo realizado por el laboratorio Senasag descarta la posibilidad de que el perro en cuestión fuera el causante de la rabia. Aunque se desconoce el origen exacto de la transmisión del virus, Prudencio sugiere que puede haber habido otro evento que permitió la transmisión de la rabia a través de un "otro tipo de reservorio" o "cadena de transmisión". Sin embargo, él destaca que aún no se conoce el resultado final y que es necesario esperar las pruebas y procedimientos realizados por otras instancias.
La identificación del caso índice, es decir, el perro mordedor, es fundamental para entender cómo se transmitió la rabia, afirma Prudencio. Sin embargo, hasta el momento, no hay evidencia que sugiera que el perro en cuestión fuera el transmisor.
Mientras tanto, los expertos están realizando labores de contención epidemiológica y prevención para mitigar el impacto del posible caso de rabia humana. Se está fortaleciendo la respuesta a esta situación emergente, según Prudencio. La muerte de una niña de 7 años, quien fue mordida por un perro en su domicilio el 23 de diciembre de 2025 y falleció el 26 de enero, ha sido confirmada como el primer caso de rabia humana en el departamento de Cochabamba en 2026. Análisis de riesgo: La rabia es una enfermedad grave que puede tener consecuencias fatales si no se trata a tiempo. El hecho de que no haya evidencia que sugiera que el perro mordedor fue el transmisor del virus aumenta la incertidumbre sobre cómo se transmitió la enfermedad y quién es el verdadero responsable. La respuesta epidemiológica es fundamental para mitigar el impacto de este posible caso de rabia humana y prevenir futuras transmisiones.