Las inundaciones devastadoras que azotaron a los municipios de Warnes y Montero han dejado un saldo destruyente, con decenas de personas fallecidas, centenares de desaparecidos y miles de familias evacuadas. En el epicentro del drama, el alcalde de Warnes, Carlos Montaño, clamó por ayuda directa del Gobierno nacional y el envío urgente de helicópteros para rescatar a las personas atrapadas.

En Warnes, el jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos, Ronald Rivera, confirmó dos personas fallecidas y entre 15 y 20 desaparecidos, mientras que en Montero, el subgobernador Obispo Santistevan informó del desborde del río Piraí y la evacuación de cientos de familias.

En medio del caos, las autoridades locales reiteraron el llamado a priorizar la vida, evacuar zonas de riesgo y seguir las alertas. El alcalde de Warnes habilitó albergues en el coliseo de Guajoyo y la unidad educativa Ignacio Warnes, mientras que en Montero se habilitaron coliseos como centros de acogida y brigadas médicas para atender a niños y familias afectadas.

Análisis: La respuesta gubernamental es insuficiente. A pesar del pedido urgente de ayuda por parte de las autoridades locales, parece que el Gobierno nacional no ha tomado medidas efectivas para responder a la emergencia. ¿Por qué se tarda tanto en enviar helicópteros y recursos adicionales? La falta de obras preventivas y la inacción ante la crecida de los ríos han llevado a esta situación crítica. Es hora de que el Gobierno tome medidas efectivas para mitigar el dolor de las víctimas y asegurar que no haya más tragedias como esta en el futuro.