Bolivia lucha por encontrar su identidad y superar la falta de profundidad en la cancha internacional.
El fútbol boliviano ha sido durante años una verdadera pesadilla para los aficionados. La selección nacional, con un palmarés desastroso en los últimos tiempos, no logra encontrar el equilibrio y la cohesión que le permitan competir a nivel internacional. De hecho, de los últimos 22 partidos, Bolivia ha ganado solo seis veces y ha sufrido trece derrotas. El promedio de goles es alarmante: apenas 16 a favor y 42 en contra.
La pregunta que se hace cada vez más pertinente es si estos partidos con tantos suplentes realmente sirven para mejorar la situación. ¿Qué pueden aprender los jugadores de selección con tan poca experiencia y poco tiempo de juego? El técnico, Eduardo Villegas, busca encontrar la solución en la base del equipo, valorando quiénes pueden ser futuros jugadores de selección.
Sin embargo, la realidad es que Bolivia sigue sin encontrar su estilo de juego. La falta de profundidad y la carencia de jugadores con mano a mano son un grave problema para el equipo. Solo Ramiro Vaca, en teoría el único titular seguro en cancha, fue inexistente en el partido contra México. Es posible que su larga inactividad o las negociaciones por su transferencia hayan afectado su rendimiento.
La selección boliviana necesita encontrar un equilibrio y cohesión para competir a nivel internacional. La búsqueda de la ilusión no es suficiente si no se logra construir un equipo sólido. El técnico ya ha buscado bajo las piedras, pero lo que hay es una falta de profundidad y jugadores con mano a mano.
La búsqueda de la solución
La solución no es fácil, pero el técnico busca encontrarla en la base del equipo. Busca la tenencia del balón, tocar y avanzar en bloque. Falta profundidad, el desequilibrio que dan las individualidades importantes. No se juega con fichas ni con muñequitos.
La falta de armador es un problema grave para el equipo. Ramiro Vaca es lanzador, no creador. El equipo necesita encontrar un jugador que pueda crear oportunidades y marcar goles. La búsqueda de la solución no es fácil, pero Bolivia necesita encontrarla pronto si quiere mejorar su situación.
El análisis de riesgo
La falta de profundidad y cohesión en el equipo boliviano es un riesgo grave para la selección nacional. Si no se encuentra la solución pronto, Bolivia puede seguir sin mejorar su situación y sin poder competir a nivel internacional.
Además, la carencia de jugadores con mano a mano es un problema que puede afectar negativamente al equipo en los partidos importantes. La falta de armador es un riesgo grave para el equipo, ya que no hay un jugador que pueda crear oportunidades y marcar goles.
En resumen, la búsqueda de la ilusión no es suficiente si no se logra construir un equipo sólido. Bolivia necesita encontrar la solución pronto para mejorar su situación y competir a nivel internacional.