La frontera entre Paraguay y Bolivia ha sido escenario de una investigación en curso sobre un posible caso de narcotráfico. El descubrimiento de una avioneta siniestrada, con restos de billetes de 100 dólares quemados, relojes de alta gama y municiones de grueso calibre, ha llevado a las autoridades a profundizar en la trama.

La aeronave Cessna 210 CP-3187 había salido de Trinidad, Beni, según confirmó la autoridad aeronáutica boliviana. Sin embargo, su destino final y el piloto que la pilotaba siguen siendo desconocidos. La detección fue posible gracias al sistema de alerta de impacto (ELT), que activó un despliegue conjunto con apoyo de Senad, la Fuerza Aérea Paraguaya y el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI).

La investigación ha llevado a los intervinientes a encontrar dos campamentos precarios a un costado de una pista clandestina, con 28 bidones de combustible de aviación. La avioneta estaba a unos 700 metros de esa pista. En el interior del fuselaje calcinado se recuperaron restos de billetes de 100 dólares quemados, además de municiones, indicios considerados relevantes por los investigadores para sustentar la hipótesis de operaciones ilícitas en la zona.

El Ministerio Público paraguayo, a cargo de la fiscal Carolina Quevedo, dirige las diligencias. De acuerdo con los elementos recolectados, la aeronave y los insumos incautados habrían sido utilizados por estructuras del narcotráfico que operan en la frontera.

La investigación también ha llevado a los agentes a explorar un caso de hombre quemado encontrado en un hospital de Pedro Juan Caballero, cuya identidad despertó sospechas. Fuentes policiales lo identificaron como Edgar Espinoza Cuevas, condenado en el pasado por complicidad en la fuga del narcotraficante Jorge Teófilo Samudio, alias “Samura”, ocurrida en septiembre de 2019.

Las autoridades presumen que el herido podría ser el piloto vinculado al siniestro, extremo que aún es investigado. Las pesquisas continúan en ambos países para reconstruir la ruta, identificar a los responsables y confirmar los vínculos entre la aeronave, la pista clandestina y las redes criminales que operarían en la región.

Análisis de riesgo: El descubrimiento de esta avioneta siniestrada y los elementos incautados sugiere una posible actividad del narcotráfico en la frontera entre Paraguay y Bolivia. Esto puede ser un indicador de la presencia de estructuras criminales que operan en la región, lo que plantea riesgos para la seguridad y estabilidad de ambos países. Es fundamental que las autoridades sigan investigando y actuando para desmantelar estas redes criminales y proteger a sus ciudadanos.