El legado artístico de Vicente "Tito" Kuramotto, uno de los más destacados pintores plásticos de Santa Cruz, es un testamento a la vitalidad y la pasión con que vivió su vida. Aunque en sus últimos años se encontró rodeado por la soledad y el dolor por la pérdida de su esposa Teresa y otros seres queridos, Kuramotto nunca perdió su conexión con el arte.

En una entrevista realizada hace 10 años para EL DEBER, Kuramotto compartió sus sentimientos y pensamientos sobre su vida y obra. Aunque se encontraba en un momento de duelo y reflexión, su alma creativa seguía siendo fuerte y vigorosa. Su estudio, repleto de más de 250 cuadros, era un reflejo de su producción artística prolífica que había durado más de seis décadas.

Kuramotto fue un maestro en múltiples técnicas y estilos, desde la pintura al óleo hasta la acuarela, el grabado y la obra sobre madera. Sin embargo, su pasión por el arte no se limitaba a la creación sino también a la difusión y promoción de los valores artísticos en Santa Cruz. Fue director y maestro del Taller de Artes Visuales y participó en diversas exposiciones y eventos culturales.

La entrevista con EL DEBER fue un momento especial para Kuramotto, ya que se sentía aislado y solo en su casa. Sin embargo, su conversación conmigo fue como un regreso a la vida, ya que compartió sus pensamientos y sentimientos sobre el arte y la vida. Me dijo que siempre había pintado lo que él quería, sin preocuparse por las ventas o los dictados de otros.

Kuramotto nació en una familia de migrantes japoneses que llegaron a Santa Cruz hace varias generaciones. Su infancia fue dura, con ocho hermanos y la necesidad de trabajar desde temprana edad para ayudar a la familia. Sin embargo, su padre le transmitió el espíritu emprendedor y la pasión por el arte.

La obra de Kuramotto es un reflejo de su vida y su personalidad. Sus cuadros están llenos de vitalidad y energía, y reflejan su conexión con la naturaleza y la cultura cruceña. Su famoso toborochi preñado de lunas, parirá estrellas, es una obra maestra que resume su legado artístico.

Aunque Kuramotto ya no está entre nosotros, su legado vive en la memoria de aquellos que lo conocieron y apreciaron. Su arte sigue inspirando a nuevas generaciones de artistas y culturales, y su espíritu creativo seguirá pintando estrellas en el cielo.

Análisis de riesgo:
El tema del legado artístico de Kuramotto es un riesgo para la memoria colectiva de Santa Cruz. La pérdida de artefactos históricos y culturales puede llevar a la desaparición de la identidad cultural de una comunidad. Es importante preservar y promover el arte y la cultura cruceña para que siga inspirando y nutriendo a nuevas generaciones.

Riesgo: La pérdida del legado artístico de Kuramotto puede llevar a la desaparición de la identidad cultural de Santa Cruz.
Impacto: La perdida del legado artístico de Kuramotto puede llevar a la pérdida de la memoria colectiva de la comunidad cruceña y la desaparición de la identidad cultural.
Efectos: La desaparición del legado artístico de Kuramotto puede llevar a una disminución en la motivación para crear arte y promover la cultura, lo que puede afectar negativamente la identidad cultural de Santa Cruz.