El Renacimiento de la Conciencia: El regreso del wokeness en la era post-trumpiana

En un mundo donde las empresas han podido adaptarse fácilmente a los cambios de tendencia, es sorprendente que las universidades hayan sido más resistentes al paso del tiempo. A pesar de que el lenguaje woke haya sufrido un retroceso en algunos sectores, sigue siendo una parte integral de la cultura académica. La creación de cursos sobre "curación racial colectiva" y "intervenciones informadas por trauma" en Brooklyn College es solo uno ejemplo de cómo el wokeness sigue vivo y bien en las aulas.

La llegada al poder de los republicanos ha llevado a algunos a creer que el wokeness está muerto. Sin embargo, la elección del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, como representante de la ideología woke, es un claro indicador de que esta forma de pensamiento no ha desaparecido del todo.

Mamdani, hijo de un profesor universitario y educado en Bowdoin, ha llevado su herencia académica a la política. Su discurso inaugural fue un ejercicio en el lenguaje woke, con frases como "reemplazar la frialdad del individualismo con el calor del colectivismo". Esto es un gran cambio con respecto al estilo relatable y sin adornos de Eric Adams.

Sus elecciones para puestos en el gabinete reflejan este enfoque educado y elitista. La nombrada como abogada para la defensa de los inquilinos, Cea Weaver, es un ejemplo paradigmático. Weaver, que asistió a NYU y Bryn Mawr, y cuyos padres son profesores, ha desarrollado una visión utópica de la justicia social que se traduce en declaraciones como "la implementación del control del alquiler es un paso estratégico crítico en la lucha por el alojamiento social completo".

La elección de Weaver y otros funcionarios woke en el gabinete de Mamdani es un claro indicador de que el wokeness no ha muerto, sino que está vivo y bien en la política. La toma de decisiones sobre la base de la "justicia racial" y la "equidad social" es solo otro ejemplo de cómo este lenguaje se ha infiltrado en la política.

En Minneapolis, los manifestantes están comenzando a usar el lenguaje woke otra vez. Una protestadora dijo recientemente que sentía mal porque era una mujer blanca y sentía que sus lágrimas blancas no eran útiles ni necesarias cuando los negros y los hispanos habían estado experimentando esto durante mucho tiempo.

En resumen, el wokeness nunca murió. Simplemente se escondió bajo la superficie, esperando a que las condiciones políticas cambien para volver a emergir. Y eso es exactamente lo que ha pasado: el wokeness ha regresado con fuerza.

Análisis de riesgo:

El regreso del wokeness en la política puede generar una serie de riesgos y desafíos para la sociedad. La toma de decisiones basada en la "justicia racial" y la "equidad social" puede llevar a la segregación social y económica, lo que puede afectar negativamente a las comunidades más vulnerables.

Además, el lenguaje woke puede generar una cultura de victimización y resentimiento, lo que puede erosionar la confianza en la política y en los líderes. Es importante que se aborden estos riesgos y se desarrollen soluciones para garantizar un futuro más próspero y equitativo para todos.