La adquisición de Brex por Capital One se convirtió en el tema más candente de Silicon Valley. La noticia del acuerdo, valorado en 5,15 billones de dólares, causó un sentimiento de schadenfreude entre los inversores y ejecutivos de la región. Sin embargo, es importante recordar que para los Venture Capitalists (VCs) que apoyaron a Brex desde sus inicios, esta venta es un triunfo.

El VCs Ribbit Capital, liderado por Micky Malka, que invirtió 7 millones de dólares en la serie A de Brex en 2017, está probablemente disfrutando de una gran ganancia. Cuando se le preguntó sobre el acuerdo, Malka declaró: "Estamos emocionados por el equipo, que era uno de los más jóvenes equipos YC en ese momento. He conocido a los fundadores desde que eran de 16 años. Capital One será un socio excelente y su capacidad para escalar como parte del banco es bueno para América".

La venta de Brex representa un cambio significativo en la historia del startup, ya que en su momento más próspero, alcanzó una valuación de $12,3 billones en el mercado privado. Sin embargo, su competidor Ramp, ha experimentado un crecimiento exponencial, con una valuación que se elevó a $32 mil millones después de varios ciclos de financiamiento.

La adquisición de Capital One por Brex es un paso importante para el banco, ya que obtendrá acceso inmediato a la plataforma tecnológica y el portafolio de clientes de Brex, incluyendo empresas como TikTok, Robinhood e Intel, así como depósitos de 13 billones de dólares en partner banks and money-market funds.

La historia de Brex es notablemente peculiar, ya que sus fundadores, Pedro Franceschi y Henrique Dubugras, abandonaron Stanford University para lanzar la empresa en 2017. Dubugras se retiró como director ejecutivo en 2024 para servir como presidente del consejo de administración, mientras que Franceschi seguirá siendo el CEO después de la adquisición.

Análisis de riesgo:

La adquisición de Brex por Capital One puede ser vista como un movimiento astuto para el banco, ya que obtendrá acceso a la plataforma tecnológica y el portafolio de clientes de Brex. Sin embargo, también hay un riesgo significativo en que la cultura de Brex no se adapte bien a la estructura de Capital One, lo que podría llevar a una disminución de la productividad y la satisfacción del personal.

Además, la adquisición puede afectar negativamente el crecimiento potencial de Brex como empresa independiente, ya que su capacidad para innovar y adaptarse a los cambios en el mercado se verá limitada por la estructura de Capital One.