Indígenas chiquitanos exigen justicia y protección para sus tierras comunitarias tras décadas de avasallamientos sistemáticos.
En el corazón de Bolivia, un grupo de representantes de pueblos originarios de la Chiquitania se reunió ayer para exigir justicia y respeto hacia sus derechos ancestrales. La denuncia contra el avance de asentamientos ilegales en territorios comunitarios ha sido una queja constante durante décadas, y los líderes indígenas están decididos a hacer escuchar su voz.
**La Historia de la Violencia**
La dirigente indígena María Mercado relató las trágicas consecuencias del avasallamiento en la región. "Han venido a avasallarnos y a quemar nuestra Chiquitania", denunció, refiriéndose a la ocupación ilegal de tierras y la violencia física que se ha desplegado contra las comunidades indígenas. El caso más reciente es el de un comunario de 76 años que fue agredido y obligado a someterse a varias cirugías, una situación que calificó como un "crimen".
**La Larga Historia de Conflictos**
La problemática en la Chiquitania no es nueva. Las comunidades han arrastrado más de dos décadas de conflictos sin una respuesta efectiva del Estado. Se han registrado pérdidas humanas y un deterioro constante de la convivencia y la seguridad en la región. "Somos gente pacífica y por eso abusan de nosotros", lamentó Mercado.
**La Llamada a la Acción**
La representante chiquitana pidió que se respete la cultura y los derechos de los pueblos indígenas, y que no exista rechazo hacia otras culturas del país. "Nosotros siempre hemos respetado, pero no recibimos el mismo respeto", afirmó, al reiterar su pedido de ser escuchados por el presidente y de que se frene de una vez el avasallamiento de tierras.
**Análisis de Riesgo**
La situación en la Chiquitania es altamente tensa y puede desembocar en conflictos violentos si no se abordan las raíces del problema. La violencia y el desplazamiento forzado pueden llevar a una mayor fragmentación social y económica, lo que podría afectar negativamente la estabilidad regional. Es fundamental que se adopten medidas efectivas para proteger los derechos de los pueblos indígenas y frenar el avasallamiento de tierras.