"Productores agrícolas piden justicia y orden en Bolivia, condenando los avasallamientos y reclamando cárcel para los responsables".
Bolivia, un país que se caracteriza por su riqueza agrícola y ganadera, ha sido testigo en los últimos años de una serie de avasallamientos que han afectado no solo a la producción de alimentos, sino también a la estabilidad económica del país. En este contexto, el sector productivo boliviano ha emitido un llamado a la acción para terminar con esta práctica ilegal y proteger la propiedad privada.
**La lucha por la justicia**
Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), sostuvo que los avasallamientos no son un problema social, sino una actividad delictiva organizada que debe ser castigada por la justicia. "Cuando se avasalla una propiedad, no solo se invade la tierra, se destruye la confianza, se genera miedo y se pone en riesgo el futuro de miles de familias bolivianas", expresó.
**La importancia del respeto a la ley**
Frerking remarcó que la toma ilegal de tierras es un problema que no solo se registra en Santa Cruz, sino en todo el país. "La práctica criminal de los avasallamientos se ha convertido en una amenaza transversal para todo Bolivia", sostuvo. El dirigente empresarial instó al Gobierno a hacer cumplir las órdenes de aprehensión y de desalojo ya emitidas, y a endurecer la normativa para garantizar que jueces, fiscales y todas las instancias del Estado cumplan su rol.
**La necesidad de un INRA "técnico y no político"**
Frerking también pidió la conformación de un Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) "técnico y no político", que trabaje junto a los productores y al servicio de la sociedad. Según el dirigente empresarial, este es el camino para recuperar la confianza y garantizar condiciones para el desarrollo productivo y económico del país.
**Análisis de riesgo**
El sector productivo boliviano enfrenta un grave riesgo en la forma en que se está desarrollando la situación actual. La falta de respeto a la propiedad privada y la toma ilegal de tierras puede llevar a una disminución significativa en la inversión privada, lo que afectará negativamente la economía del país. Además, la inseguridad jurídica generada por estos actos ilegales puede hacer que los productores no confíen en el sistema y decidan abandonar la actividad agrícola o ganadera.
En conclusión, es fundamental que se tomen medidas efectivas para terminar con los avasallamientos y proteger la propiedad privada. La lucha por la justicia y el respeto a la ley es clave para garantizar un futuro próspero para Bolivia.