Deslizamientos y hundimientos de tierra en Cochabamba obligan a más de 80 familias a evacuar sus hogares por riesgo de
La Alcaldía de Cochabamba se vio obligada a declarar desastre municipal en las zonas OTB Nuevo Amanecer y Bajo Salvador D-8, localizadas en la serranía Ticti Sur, tras recibir reportes técnicos que alertaban sobre la inestabilidad del terreno y daños estructurales severos. Al menos una veintena de viviendas cedió por completo, lo que llevó al desplazamiento temporal de sus ocupantes hacia otros puntos de la ciudad.
Walter Flores, presidente del Concejo Municipal de Cochabamba, reveló que 83 familias resultaron afectadas, y se comprometió a coordinar con los gobiernos departamental y nacional para brindar apoyo a las víctimas. "Se harán los estudios correspondientes y se tocarán las puertas del Gobierno nacional para brindar el apoyo necesario", sostuvo Flores.
Pero la lluvia no solo afectó a Cochabamba. En Tarija, en el municipio de Villa Montes y en la región del Gran Chaco, las intensas precipitaciones registradas desde el fin de semana causaron inundaciones en áreas urbanas, el desborde de quebradas y el cierre de las principales vías de conexión nacional e internacional.
En ese sentido, el viceministro de Defensa Civil, Alfredo Troche, informó que actualmente 16 municipios del país se encuentran declarados en situación de desastre debido a las lluvias e inundaciones. La gravedad de la situación llama la atención sobre la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva por parte de los diferentes niveles de gobierno para atender a las víctimas y prevenir futuras tragedias.
Análisis de riesgo:
La cantidad de familias afectadas en Cochabamba supera los 80, lo que sugiere un riesgo significativo para la integridad física y emocional de estas personas. La declaración de desastre municipal y el desplazamiento temporal de las víctimas pueden generar una situación de vulnerabilidad que puede ser aprovechada por actores malintencionados.
En cuanto al riesgo geológico, la zona afectada se encuentra en una región montañosa con elevaciones significativas, lo que aumenta el riesgo de deslizamientos y hundimientos de tierra. La falta de estabilidad del terreno y los daños estructurales severos en las viviendas pueden generar un escenario de peligro inminente para las personas afectadas.
En resumen, la situación en Cochabamba y otras regiones del país requiere una respuesta urgente y coordinada por parte de los diferentes niveles de gobierno para atender a las víctimas y prevenir futuras tragedias. Es fundamental considerar el riesgo geológico y social asociado a esta situación y desarrollar estrategias efectivas para mitigarlo.