La epidemia silenciosa de tecnopatías: enfermedades digitales que afectan cuerpo y mente sin previo aviso
"Las tecnopatías son un grupo de patologías asociadas al consumo o la utilización de medios tecnológicos… hay patologías asociadas a la adicción hasta las patologías asociadas a la degeneración de algunas estructuras orgánicas", explica Alejandro Baptista, experto en anatomía patológica y docente de la carrera de Medicina de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz).
Las tecnopatías se manifiestan tanto en el cuerpo como en la mente, y su origen está estrechamente relacionado con la frecuencia e intensidad con la que interactuamos con dispositivos electrónicos. "Estas condiciones se originan en comportamientos distintos, desde mirar pantallas por horas sin pausas hasta la necesidad compulsiva de revisar el teléfono", sostiene Baptista.
Aunque las tecnopatías compartan síntomas, como dolor tensional, irritabilidad y fatiga, todas surgen cuando la relación con la tecnología se vuelve desequilibrada. "Todas estas patologías tienen un punto en común: todas surgen cuando la relación con la tecnología se vuelve desequilibrada", explica Baptista.
Entre las tecnopatías más comunes se encuentran la reducción del parpadeo, la postura inadecuada, el uso intensivo del teclado o del móvil, el "vamping" nocturno y el miedo irracional a quedarse sin el teléfono.
Para prevenir las tecnopatías es necesario adoptar hábitos conscientes y una relación más equilibrada con la tecnología. "La prevención requiere hábitos conscientes y una relación más equilibrada con la tecnología", sostiene Baptista.
En conclusión, las tecnopatías representan un desafío para nuestra salud integral en la era digital. Es necesario identificar síntomas, adoptar prácticas de higiene digital y reconectar con espacios físicos y sociales para mantener el equilibrio en una era donde la frontera entre bienestar y dependencia tecnológica es cada vez más delgada.
Análisis de Riesgo:
El riesgo asociado a las tecnopatías radica en la posible afectación negativa en la salud física y mental, lo que puede derivar en problemas crónicos y debilitantes. Además, el estrés y la ansiedad generados por la dependencia tecnológica pueden generar un círculo vicioso que dificulte la toma de decisiones y afecte la calidad de vida. Es fundamental adoptar medidas preventivas y conscientes para evitar este tipo de trastornos y mantener una relación saludable con la tecnología.