La Alasita: Una Feria que Genera Empleo, Turismo y Economía Cultural en La Paz
La ciudad de La Paz celebra cada 24 de enero una feria que combina cultura, empleo temporal, producción artesanal, comercio popular y turismo urbano. Conocida como la Feria de la Alasita, es un mercado estacional intensivo que moviliza miles de unidades productivas familiares en un corto período de tiempo. Según Ronald Bedregal Tejada, director de la carrera de Ingeniería Económica de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), la Alasita no solo es una feria tradicional, sino un mercado estacional que activa empleo directo e indirecto en artesanía, comercio, transporte, gastronomía y servicios.
El impacto laboral de la feria es significativo. Miles de puestos de trabajo directos se generan en el campo ferial y en sus alrededores, mientras que el empleo indirecto alcanza a sectores como seguridad, limpieza, provisión de insumos y transporte urbano. La Alasita también genera ingresos para los artesanos y comerciantes locales, muchos de ellos autoempleados o con pequeñas empresas familiares.
La producción anticipada de miniaturas, la compra de insumos, la logística y la comercialización directa configuran un circuito económico que comienza semanas antes del evento y se extiende más allá de su clausura. Esta compleja cadena de valor cultural articula talleres de yeso, madera, cerámica, metal, textiles e impresión, generando un efecto multiplicador donde cada boliviano gastado se redistribuye en varios sectores de la economía paceña.
La Alasita también tiene el potencial para convertirse en una oportunidad estratégica para el turismo cultural. Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2017, la feria posee un valor simbólico y competitivo que podría posicionar a La Paz en el mercado global del turismo cultural.
En términos de economía cultural, la Alasita se inscribe plenamente en lo que se conoce como economía creativa o economía naranja, donde la cultura se transforma en ingreso y empleo. La feria también funciona como una lección abierta de economía urbana, muestra cómo la tradición genera empleo, cómo la cultura produce ingresos y cómo la economía popular sostiene a la ciudad en contextos de incertidumbre.
Análisis de Riesgo:
La Feria de la Alasita es un motor económico y cultural que puede ser afectado por factores externos como la situación política o económica nacional. Además, la feria depende en gran medida del apoyo público y privado para su desarrollo y sostenibilidad. Sin embargo, si se logra una gestión adecuada de la feria y se involucran a los actores locales en su desarrollo, el potencial de la Alasita como un motor estratégico de desarrollo económico y cultural puede ser muy alto.
Riesgo: 6/10
Posibilidades de éxito: 7/10
Efectos positivos: El empleo generado durante la feria y el impulso que recibe a la economía local, la promoción del turismo cultural y la generación de ingresos para los artesanos y comerciantes locales.
Efectos negativos: La dependencia del apoyo público y privado, la posible falta de planificación y coordinación entre los actores involucrados, la competencia con otros eventos culturales y el riesgo de que la feria no se convierta en un motor sostenible de desarrollo económico y cultural.