La esperanza y el entusiasmo se han convertido en una realidad en Bolivia, como un torbellino que no pareciera cesar. El próximo domingo, el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, en pleno corazón de Santa Cruz, acogerá un encuentro internacional que tiene todo para ser un espectáculo sin igual El amistoso entre Bolivia y México se disputará a un estadio lleno, con expectativa por doquier. La venta de entradas comenzó la noche del miércoles y desde ese momento ha sido una carrera contra reloj.

La página web encargada de la venta se vio saturada en poco tiempo, lo que hizo difícil el acceso a muchos usuarios. Aunque la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) no ha publicado cifras oficiales sobre el número de entradas vendidas, es evidente que la demanda es alta. La taquilla se completa en las próximas horas. El estadio, con capacidad para 31.400 espectadores, apenas contará con un aforo reducido debido a razones de seguridad, pero eso no ha disuadido a los aficionados de Bolivia y México de comprar sus entradas.

El partido es especialmente importante para la Verde, que busca el éxito en su próximo repechaje contra Surinam, programado desde el 26 de marzo en México. La expectativa en torno al partido es elevada. El entrenador boliviano y su equipo han trabajado arduamente para estar listos para este desafío, y la victoria sería un gran impulso antes del enfrentamiento crucial.

Análisis de riesgo:

* Riesgo moderado: La alta demanda de entradas puede generar problemas de acceso a los espectadores que no hayan podido comprarlas con anticipación.
* Riesgo bajo: La seguridad en el estadio se garantizará mediante un sistema de control de acceso y patrullas adecuadas.
* Riesgo alto: La presión para ganar el partido puede generar estrés emocional en los jugadores bolivianos, lo que afectaría su rendimiento.