Casi un 90% de adultos estadounidenses tiene síntomas silenciosos de la enfermedad cardiovascular-kidney-metabolic en creciente peligro para su salud.
En un momento en que la mortalidad por enfermedades del corazón y ictus está disminuyendo en Estados Unidos, una amenaza en silencio ha crecido rápidamente y pone en riesgo a millones de personas. La condición, conocida como síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CKM), no es un trastorno individualizado, sino una reacción peligrosa dentro del cuerpo que enlaza enfermedades cardíacas, renales, diabetes y obesidad.
**El precio de la inacción**
Según el informe "Heart Disease and Stroke Statistics Update" de la American Heart Association (AHA), casi el 90% de los adultos estadounidenses tienen al menos un síntoma de esta enfermedad silenciosa. Lo que es aún más alarmante, más del 80% de los jóvenes y adultos medianos ya están mostrando señales tempranas, lo que puede llevar a graves problemas de salud en el futuro si no se toman medidas.
**La importancia de la coordinación**
Dr. Sadiya S. Khan, cardióloga de la Northwestern University's Feinberg School of Medicine, destaca la importancia de definir CKM como un síndrome único, en lugar de tratar las condiciones individualmente. "Definir el constructo de CKM como un síndrome promueve la detección temprana, la coordinación del cuidado y una comprensión más amplia de la complejidad de estas enfermedades", sostiene.
**El desafío de la obesidad y la diabetes**
La obesidad y la diabetes están aumentando a un ritmo alarmante en Estados Unidos. Según el informe, aproximadamente 125,9 millones de adultos estadounidenses tienen hipertensión alta, lo que representa un aumento del 47,3% desde 2017-2020. La tasa de diabetes diagnosticada también ha aumentado, con cerca de 29,5 millones de personas adultas que ahora tienen la condición.
**La importancia de los hábitos saludables**
Los expertos coinciden en que la prevención es el mejor método para tener un impacto significativo. "El Life's Essential 8 de la AHA es una guía práctica para mejorar la salud cardiovascular, cerebral y general", destaca Dr. Khan. Los cuatro hábitos clave son: comer mejor, moverse más, dejar de fumar y dormir lo suficiente.
**La luz al final del túnel**
Aunque el panorama sea sombrío, los expertos creen que no es demasiado tarde para cambiar curso. "Los avances en nuestro arsenal diagnóstico y terapéutico brindan esperanza", sostiene Dr. Khan. "Podemos detectar señales de advertencia antes de que ocurran eventos, y ahora tenemos muchas herramientas para prevenirlos".
**Posibles soluciones**
1. Implementación del Life's Essential 8 en el sistema sanitario estadounidense.
2. Inversión en programas de prevención y educación pública sobre la importancia de los hábitos saludables.
3. Desarrollo de intervenciones personalizadas para individuos con síntomas tempranos de CKM.
4. Fomento de la coordinación del cuidado entre diferentes especialidades médicas.
**Análisis y conclusiones**
El síndrome cardiovascular-renal-metabólico es una amenaza silenciosa que acecha a millones de estadounidenses. Es fundamental implementar medidas de prevención y educación pública para prevenir la enfermedad. La cooperación entre diferentes especialidades médicas y la inversión en programas de prevención son clave para reducir el impacto de esta condición peligrosa.