"Empresarios asumen desafío en el mercado de combustibles luego de fin del subsidio, pero exigen reglas claras para garantizar suministro"
Bolivia ha experimentado una crisis energética durante años, lo que afectó la producción, el transporte y la economía en general. Para abordar este problema, el Ejecutivo decidió eliminar el subsidio público al consumo de combustibles y abrir el mercado a la importación privada de gasolina y diésel.
**La dependencia externa**
En los últimos años, Bolivia ha sido una gran importadora de combustibles. En 2025, el país compró carburantes por un valor de más de $15 mil millones. La mayor parte de estos combustibles provienen de Bélgica, Paraguay y Argentina para la gasolina, y Chile, Perú y Rusia para el diésel.
**La apuesta al sector privado**
Con la eliminación del subsidio, el Estado apostó a que el sector privado pueda asumir un rol más activo en la importación y comercialización de combustibles. Los empresarios y operadores del sector aseguran contar con experiencia, logística e infraestructura para garantizar el abastecimiento interno.
**El impacto en la economía**
La quita del subsidio tiene un impacto inmediato en la economía. El Estado boliviano ha ahorrado cerca de $240 millones en los primeros 22 días después de aplicada la medida. Si esta tendencia se mantiene durante todo el año, el ahorro fiscal alcanzaría aproximadamente los 4.000 millones de dólares anuales.
**El análisis de riesgo**
La eliminación del subsidio al diésel y la reducción parcial del subsidio a la gasolina pueden tener un impacto inflacionario en el corto plazo, lo que reflejado en mayores costos de transporte, alimentos y medicamentos. Sin embargo, se trata de un ajuste necesario para evitar escenarios de desabastecimiento prolongado.
**Análisis de riesgo**
La principal amenaza es la vulnerabilidad frente a precios internacionales, logística y disponibilidad de divisas. Adicionalmente, la eliminación del subsidio puede tener un impacto negativo en los sectores más vulnerables, como la agricultura y la pequeña y mediana empresa.
**Análisis final**
En conclusión, la apertura del mercado a la importación privada de gasolina y diésel es un paso importante hacia una economía más sostenible y próspera. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta los riesgos involucrados y desarrollar estrategias para mitigar su impacto en la sociedad boliviana.