La corte ordena prohibir al LAPD el uso de armas no letales en manifestaciones violentas después de incidentes de violencia
En un golpe importante a la libertad de expresión y la protección de los derechos humanos, una jueza federal ha ordenado la prohibición inmediata del uso de armas no letales pero potentes para controlar protestas en Los Ángeles. La sentencia de la juez Consuelo B. Marshall destaca el fracaso del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) para cumplir con una orden judicial anterior que prohibía el uso de armas no letales en situaciones donde no existía un peligro inminente de violencia física.
La decisión se basa en incidentes registrados durante protestas contra la política migratoria del gobierno estadounidense en verano de 2025. Las grabaciones de video obtenidas por The Post muestran a los agentes del LAPD utilizando armas no letales, como lanzacohetes que disparan proyectiles de espuma, goma y plástico, contra manifestantes que no representaban un peligro inminente. Estos incidentes se dieron durante protestas anti-Trump y anti-ICE en Los Ángeles en junio de 2025.
La policía argumenta que el uso de estas armas es esencial para mantener la seguridad en situaciones caóticas y prevenir enfrentamientos peligrosos entre los agentes y los manifestantes. Sin embargo, la jueza Marshall sostiene que el LAPD violó la orden judicial anterior al no proporcionar advertencias previas ni respetar las restricciones establecidas para el uso de armas no letales.
La orden judicial en cuestión data de mayo de 2021, cuando la corte impuso limitaciones estrictas sobre el uso de armas no letales por parte del LAPD después de protestas masivas en Los Ángeles en 2020 en respuesta al asesinato de George Floyd. La orden prohibía a los agentes blancos sensibles áreas del cuerpo, requería advertencias previas cuando fuera posible y limitaba el despliegue a situaciones donde existiera un peligro inminente de violencia.
La jueza Marshall concluye que la ciudad no tomó medidas razonables para cumplir con las exigencias de la orden judicial y rechaza las argumentaciones según las cuales las violaciones fueron técnicas o inadvertidas. La juez también ordenó una prohibición inmediata del uso de armas no letales por parte del LAPD.
La decisión de la jueza Marshall tiene importantes implicaciones para la protección de los derechos humanos y la libertad de expresión en Estados Unidos. El desafío a la violencia en el control de protestas es un tema crucial que requiere una reflexión seria sobre cómo proteger los derechos de los ciudadanos sin comprometer su seguridad.
Análisis:
La sentencia de la jueza Marshall es un golpe importante para la libertad de expresión y la protección de los derechos humanos en Estados Unidos. La orden judicial anterior establecía límites claros para el uso de armas no letales por parte del LAPD, pero la violación de esta orden por parte de la policía demuestra que es necesario un cambio cultural dentro de las instituciones encargadas de mantener la seguridad pública.
La prohibición inmediata del uso de armas no letales por parte del LAPD es un paso importante hacia la protección de los derechos humanos y la libertad de expresión. Sin embargo, es fundamental que se tomen medidas para garantizar que la policía tenga las herramientas y recursos necesarios para mantener la seguridad en situaciones caóticas sin comprometer los derechos de los ciudadanos.
En conclusión, la sentencia de la jueza Marshall destaca la importancia de proteger los derechos humanos y la libertad de expresión en Estados Unidos. La prohibición inmediata del uso de armas no letales por parte del LAPD es un paso importante hacia este objetivo, pero es fundamental que se tomen medidas para garantizar que la policía tenga las herramientas y recursos necesarios para mantener la seguridad sin comprometer los derechos de los ciudadanos.