Musk demanda una compensación de hasta $134 mil millones a OpenAI por supuesta defraudación de su inversiones iniciales y esfuerzos
Elon Musk, cofundador y principal inversor de OpenAI, demanda una cantidad sin precedentes de $79 mil millones a $134 mil millones en daños y perjuicios a la empresa de inteligencia artificial y Microsoft, según informó Bloomberg. La cifra se basa en el análisis del experto testigo C. Paul Wazzan, economista financiero especializado en cálculo de valoraciones y daños en disputas comerciales complejas.
Según Wazzan, Musk tiene derecho a una parte significativa del valor actual de OpenAI, que se estima en $500 mil millones, debido a su donación inicial de $38 millones cuando co-fundó la startup en 2015. Esta cantidad representaría un retorno de 3,500 veces sobre su inversión inicial. El análisis de Wazzan combina los aportes financieros iniciales de Musk con el conocimiento técnico y las contribuciones empresariales que ofreció al equipo de OpenAI en sus primeros días.
Musk sostiene que debe ser compensado como un inversor temprano en startups que ve una devolución "muchas órdenes de magnitud" más grande que su inversión inicial. Sin embargo, la escala impresionante de la demanda de daños subraya que esta batalla judicial no se trata realmente del dinero.
Con un patrimonio personal actual de $700 mil millones, Musk es por lejos la persona más rica del mundo. Su fortuna ahora supera en $500 mil millones la del co-fundador de Google, Larry Page, según la lista de millonarios de Forbes. En noviembre, los accionistas de Tesla aprobamos un paquete de pago corporativo de $1 trillón para Musk, el paquete de pago más grande en la historia.
En este contexto, incluso una ganancia de $134 mil millones de OpenAI representaría una adición relativamente modesta a la fortuna de Musk, lo que podría reforzar aún más para aquellos en OpenAI su caracterización de esta demanda como parte de un "patrón continuo de acoso" en lugar de un reclamo financiero legítimo.
OpenAI ya ha enviado una carta a inversores y socios comerciales, advirtiendo que Musk hará "reclamaciones deliberadamente exageradas y llamativas" mientras su demanda contra la empresa avanza a juicio en abril. El caso se llevará a cabo en Oakland, California, unos 15 kilómetros al este de San Francisco.
Análisis
La batalla judicial entre Elon Musk y OpenAI es más que un simple conflicto financiero. Se trata de una disputa sobre la naturaleza misma de la empresa y su misión original. La demanda de daños de Musk es tan impresionante que puede llevar a algunos a cuestionar si realmente se trata de una cuestión financiera o si hay otros motivos detrás.
La fortuna personal de Musk hace que la cantidad de daños solicitada sea relativamente modesta en comparación. Esto podría reforzar aún más la caracterización de OpenAI de esta demanda como parte de un patrón continuo de acoso y no una cuestión financiera legítima.
En última instancia, la resolución de este caso puede tener implicaciones importantes para el futuro de la inteligencia artificial y su aplicación en la sociedad.