La saga Wilstermann-Federación Boliviana de Fútbol (FBF) sigue siendo un tema candente en el fútbol boliviano. La historia comenzó a tomar un giro extraño cuando la FBF y los 16 clubes de la División Profesional decidieron no permitirle jugar el partido por el descenso indirecto para salvar la categoría, lo que consideraba una injusticia.

La situación se hizo aún más complicada cuando el Tribunal Arbitral Deportivo (TAS) emitió un fallo en diciembre que liquidó las aspiraciones de los Aviadores y les restituyó los 33 puntos a Aurora, con lo que se salvó del descenso. En lugar de eso, Wilstermann fue condenado a perder la categoría.

La respuesta de Wilstermann fue inmediata: apelaron ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo para que se pueda revertir la medida y evitar el descenso de categoría. La FBF y los 16 clubes de la División Profesional también fueron notificados y se les pidió que se defiendan en los tribunales suizos.

En una rueda de prensa, el director Jurídico de la FBF, Carlos Aliaga, reconoció que la situación era grave y que la entidad se estaba defendiendo en los tribunales. "El tribunal suizo ha admitido una apelación y una demanda con el objetivo de obtener una medida precautoria para que no exista ninguna competencia hasta que se resuelva," dijo.

En lugar de eso, Wilstermann siguió adelante con su batalla legal, argumentando que se había vulnerado sus derechos con la ejecución del laudo emitido por el TAS. "Hemos sido notificados, los plazos corren, se realiza los análisis y estudios jurídicos con los clubes de la división profesional," confirmó el abogado de la FBF.

En conclusión, la saga Wilstermann-Federación Boliviana de Fútbol sigue siendo un tema candente en el fútbol boliviano. La situación se ha complicado aún más con la apelación ante los tribunales suizos y la defensa de la FBF y los 16 clubes de la División Profesional.

**Análisis de riesgo**

La situación actual en la que se encuentra Wilstermann puede tener graves consecuencias para el fútbol boliviano. Si la apelación es exitosa, la temporada oficial no podrá realizarse este año, lo que afectaría a los clubes y a los aficionados. Por otro lado, si la FBF y los 16 clubes de la División Profesional logran defender su posición en los tribunales, Wilstermann puede ser condenado a perder la categoría, lo que también tendría graves consecuencias para el club y para el fútbol boliviano en general. En resumen, la situación actual está plagada de riesgos y incertidumbre, lo que hace que sea difícil predecir cómo se desarrollará en el futuro.