**"La narrativa boliviana en el umbral del siglo XXI: un mapa de consenso"**

En los últimos 25 años, Bolivia ha experimentado un renacimiento literario sin precedentes. El reconocido periodista cultural Martín Zelaya nos invita a explorar este fenómeno a través de su obra "Cuarto de siglo. Libros y autores bolivianos (2001-2025)". A continuación, se presenta el resultado de una exhaustiva encuesta realizada a 41 especialistas en la narrativa boliviana.

La pregunta fundamental que guía este trabajo es cómo establecer un mapa de la narrativa boliviana actual. Para ello, Zelaya y su equipo enviaron una pregunta abierta a más de medio centenar de escritores, críticos, editores y bolivianistas: mencione los "mejores libros bolivianos publicados en el primer cuarto del siglo XXI". Los resultados son sorprendentes. A continuación, se presentan las 12 obras más destacadas, que abarcan desde la neoindigenismo hasta la narrativa existencial.

Entre estas obras, figuran novelas que revisitan la tradición literaria boliviana, como "De cuando en cuando Saturnina" de Alison Spedding o "Los dos entierros de Eleuteria Aymas" de Máximo Pacheco. También hay libros que rompen con la tradición imperante y se concentran en lo individual, existencial, como "Tierra fresca de su tumba" de Giovanna Rivero o "El exilio voluntario" de Claudio Ferrufino-Coqueugniot.

La encuesta revela dos ejes evidentes: por un lado, la necesidad de revisitar algunas aristas de la tradición literaria boliviana; y, por otro lado, la urgencia de romper con cualquier lazo y raigambre en una decidida búsqueda de "autonomía" -temática, estilística- y universalidad.

**Análisis**

La narrativa boliviana del siglo XXI es un mapa en construcción. Aunque los límites temporales no homogenizan criterios, enfoques y temáticas de los narradores, esta obra nos invita a reflexionar sobre la noción misma de lo contemporáneo. El corpus consensuado nos muestra que la literatura boliviana se concentra en dos direcciones: por un lado, la revisión de la tradición literaria boliviana; y, por otro lado, la búsqueda de "autonomía" -temática, estilística- y universalidad.

En este sentido, el estudio de Zelaya nos invita a considerar otros criterios externos al método de selección que los avalan: número de ediciones, traducciones a otros idiomas y premio. En definitiva, la narrativa boliviana es un campo en evolución, que busca consolidarse como una unidad representativa del momento actual.

**Conclusión**

La literatura boliviana es un reflejo de la sociedad y la cultura en la que se desarrolla. La obra de Zelaya nos invita a reflexionar sobre el lugar presente de la narrativa boliviana, su evolución y su consolidación como una unidad representativa del momento actual.

En este sentido, propongo tres posibles soluciones:

1. Establecer un programa de fomento a la lectura y la escritura en Bolivia, con el fin de promover la literatura y el arte en general.
2. Crear un instituto o centro cultural que se encargue de promover y difundir la literatura boliviana, tanto en Bolivia como en el exterior.
3. Establecer un programa de becas para escritores y artistas bolivianos, con el fin de apoyar su trabajo y fomentar la creación de nuevas obras.

En definitiva, la narrativa boliviana es un campo en evolución, que busca consolidarse como una unidad representativa del momento actual. Es importante trabajar en este sentido, para promover la literatura y el arte en Bolivia y en el exterior.