**El infierno costero: la lucha por el control del envío de droga en Manabí**

En un fin de semana letal, la provincia ecuatoriana de Manabí vivió una ola de violencia que dejó 21 muertos y decenas de heridos. La pequeña ciudad de Puerto López fue el epicentro de esta masacre, donde la disputa entre dos grupos armados por el control del envío de droga en lanchas rápidas se convirtió en una batalla sangrienta.

Las cabezas decapitadas, descubiertas en una playa, eran las víctimas identificadas de un crimen brutal. Cinco hombres jóvenes, entre 20 y 34 años, habían desaparecido poco antes, según el jefe del subcentro de Policía, William Borja. La policía ecuatoriana investiga la aparición de estas cabezas humanas exhibidas en una playa, en un contexto donde la violencia armada es una realidad cotidiana.

La disputa entre los Choneros y los Lobos, dos grupos armados organizados del país, es la razón detrás de esta ola de violencia. **Dominar esa caleta de pesca es tan importante que las bandas se enfrentan a tiros**, según el coronel Giovanni Naranjo, comandante de la Policía en las provincias de Manabí y Santo Domingo.

El 27 de diciembre, dos hermanos pertenecientes a la banda de Los Choneros fueron asesinados en Puerto López. Dos días después, su venganza se cobró seis víctimas, incluyendo una niña de dos años y su madre, en pleno malecón de Puerto López.

**La lucha por el control del envío de droga**

Manabí tiene el perfil costanero más grande del país, lo que la convierte en un punto estratégico para el envío de droga. La disputa entre los Choneros y los Lobos es una lucha por ese control, donde la violencia armada es una herramienta común.

La policía ecuatoriana ha enviado unidades especiales a la zona para investigar y restaurar el orden. Sin embargo, la situación en Manabí es tan compleja que requiere un enfoque más amplio para abordar las raíces de la violencia y encontrar una solución duradera.

**Análisis**

La lucha por el control del envío de droga en Manabí es solo una parte de un problema más grande: la violencia armada que afecta a la sociedad ecuatoriana. La policía necesita un enfoque más proactivo para abordar las causas de la violencia y no solo reaccionar a los efectos.

Es necesario involucrar a las comunidades locales en la búsqueda de soluciones y proporcionarles apoyo económico y social. Además, es fundamental fortalecer la institucionalidad policial y judicial para que puedan hacer justicia y restaurar el orden.

La situación en Manabí es un reflejo del problema más amplio de la violencia armada en Ecuador. Es hora de abordar las causas raíz y encontrar soluciones efectivas para evitar más víctimas y restablecer la paz en la región.