Pérdidas económicas acumuladas en Cochabamba alcanzan Bs 193 millones por aislamiento logístico y conflictos sociales.
La paralización del flujo interdepartamental de carga, eleva los tiempos de entrega y reduce la eficiencia de la cadena logística, incrementando el riesgo de desabastecimiento en mercados urbanos. Esto afecta directamente a la disponibilidad de productos de alta rotación y presiona al alza los precios en mercados mayoristas y minoristas, lo que a su vez impacta en el poder adquisitivo de los hogares.
La restricción del ingreso oportuno de materias primas e insumos esenciales expone a pérdidas económicas por deterioro de productos perecederos y provoca paradas operativas parciales o totales en plantas industriales que dependen de un flujo continuo de abastecimiento y distribución. Esto compromete volúmenes de producción, contratos comerciales y estabilidad laboral.
El aislamiento también se extiende al sector de servicios y empleo, donde la reducción de movilidad y operaciones afecta la facturación diaria de micro, pequeñas y medianas empresas, incrementando su vulnerabilidad financiera y comprometiendo la sostenibilidad del empleo formal e informal en el corto plazo.
El informe concluye que la superación del aislamiento logístico exige medidas inmediatas orientadas a garantizar el funcionamiento pleno de la red vial y la conectividad interdepartamental. "Desde una perspectiva estrictamente económica y empresarial, restablecer la transitabilidad en corredores estratégicos constituye una condición indispensable para contener la inflación, proteger el aparato productivo y preservar el empleo", señala el documento.
Análisis:
La crisis logística que afecta a Cochabamba es un ejemplo palmario de cómo una paralización del flujo logístico puede generar un efecto dominó en la economía regional. La interrupción simultánea de las principales rutas troncales ha llevado a una pérdida económica acumulada que afecta directamente al abastecimiento, movilidad productiva y funcionamiento del aparato productivo, comercial y de servicios.
Es importante destacar que la crisis logística no solo afecta a los sectores productivos y comerciales, sino también al sector de servicios y empleo. La reducción de movilidad y operaciones afecta la facturación diaria de micro, pequeñas y medianas empresas, lo que incrementa su vulnerabilidad financiera y compromete la sostenibilidad del empleo formal e informal en el corto plazo.
En conclusión, es fundamental implementar medidas inmediatas para restablecer la transitabilidad en corredores estratégicos y garantizar el funcionamiento pleno de la red vial y la conectividad interdepartamental. Esto permitirá contener la inflación, proteger el aparato productivo y preservar el empleo. Además, es necesario implementar políticas públicas que fomenten la inversión en infraestructura logística y promuevan la competitividad empresarial para superar este desafío y garantizar el crecimiento económico sostenible en el futuro.