El agente de ICE Jonathan Ross, experto en armas y miembro de un equipo de respuesta especial.
El caso de la muerte de Renee Goodin, una madre recién llegada a Minneapolis, ha generado una gran controversia en torno al uso de la fuerza por parte de los agentes de inmigración. El oficial de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) Jonathan Ross, identificado como el agente federal que disparó contra Goodin, es un veterano funcionario de la división de Operaciones de Remoción del ICE.
En su testimonio en el tribunal federal de Minnesota en diciembre de 2025, Ross describió su experiencia en una operación de aprehensión en junio de ese año. Según su testimonio, él lideró un equipo que intentaba arrestar a Roberto Carlos Muñoz-Guatemala, un hombre sin documentos en Estados Unidos. La operación se realizó en un vecindario cerca de una escuela, por lo que los agentes no pudieron entrar en la casa de Muñoz-Guatemala.
Ross testificó que su equipo siguió a Muñoz-Guatemala en vehículos no marcados y que él llegó a la ventana del conductor y le pidió que bajara el vidrio y abriera la puerta. Cuando Muñoz-Guatemala se negó, Ross rompió el vidrio de la ventana y alcanzó dentro del vehículo. En ese momento, Muñoz-Guatemala intentó alejarse y Ross disparó su Taser. Sin embargo, Muñoz-Guatemala siguió conduciendo y consiguió liberar a Ross del vehículo.
En su testimonio, Ross describió cómo sufrido lesiones graves que requerían 33 puntos de sutura. Según el affidavit de un agente del FBI asociado con el caso, Muñoz-Guatemala llamó al 911 para informar que había sido atacado por ICE y fue arrestado.
La muerte de Goodin ha generado una gran controversia en torno al uso de la fuerza por parte de los agentes de inmigración. El vicepresidente JD Vance describió el incidente como un caso de "terrorismo doméstico" y el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Kirsti Noem, ha repetido esta descripción.
**Análisis y Conclusión**
El caso de la muerte de Renee Goodin es un ejemplo extremo de la tensión entre los agentes de inmigración y las comunidades que buscan proteger a sus miembros. La muerte de Goodin ha generado una gran controversia en torno al uso de la fuerza por parte de los agentes de inmigración y ha levantado preguntas sobre la forma en que se abordan las cuestiones de control migratorio.
Es importante reconocer que los agentes de inmigración están bajo constante amenaza debido a la violencia y el "doxxing" que pueden afectar su seguridad personal. Sin embargo, también es importante reconocer que el uso de la fuerza debe ser siempre proporcionado y justificado en función de las circunstancias específicas del caso.
En este sentido, es necesario abordar la tensión entre los agentes de inmigración y las comunidades que buscan proteger a sus miembros. Esto puede lograrse mediante la educación y la sensibilización sobre las necesidades y preocupaciones de ambas partes. Además, es importante revisar y fortalecer las políticas y procedimientos para garantizar que los agentes de inmigración actúen con responsabilidad y justicia en el ejercicio de sus funciones.
En conclusión, el caso de la muerte de Renee Goodin nos recuerda que la tensión entre los agentes de inmigración y las comunidades es un tema complejo y delicado. Es importante abordar este tema con sensatez y responsabilidad para garantizar que todos los involucrados sean tratados con justicia y respeto.