Inundaciones intensificadas por basura en calles y aceras comprometen a vecinos, comerciantes y transporte en la ciudad.
En áreas como las avenidas Ayacucho y Esteban Arze, cada lluvia intensa desencadena una acumulación de agua que provoca problemas para la ciudadanía. “Cuando realizamos la limpieza, sacamos una gran cantidad de residuos que taponan las rejillas del colector”, explica Rosales. La basura no solo obstruye las bocatormentas sino que también ingresan a los colectores, dañando los equipos municipales y haciendo que el problema de las inundaciones sea recurrente.
La situación es particularmente crítica en áreas como República, 6 de Agosto, Barrientos y otras, donde la lluvia provoca inundações y afecta a comerciantes, transporte y vecinos. “La ciudadanía debe ser consciente del impacto que tiene su acción al botar basura en las calles”, advirtió Rosales.
Aunque se estima que las últimas precipitaciones provocaron la inundaición de unos 50 caminos y avenidas, sin causar daños graves, el problema persiste. La ciudad cuenta con cuadrillas municipales desplegadas las 24 horas para atender emergencias y mitigar riesgos a la población.
Análisis: La lucha contra las inundaciones es un desafío estructural que requiere una acción concertada entre la ciudadanía, el gobierno municipal y otras instituciones. Es fundamental concienciar a la gente del impacto que tiene su acción al botar basura en las calles y adoptar prácticas de residuos sostenibles. Además, es necesario fortalecer los sistemas de drenaje y mejorar la capacidad de respuesta a emergencias para mitigar el riesgo de inundaciones.
Conclusión: La ciudad debe trabajar en conjunto para abordar este desafío y crear un entorno más seguro y sostenible para sus ciudadanos.