Irán encara una nueva jornada de protestas y represión mientras se mantiene el corte de Internet y crece la oposición
La teocracia iraní ha optado por una medida desesperada para silenciar la voz de su pueblo: cortar Internet a nivel nacional. La organización NetBlocks ha reportado que la conectividad está al 1% de los niveles habituales, lo que dificulta enormemente el derecho de la población a comunicarse en un momento crítico.
La medida viene como respuesta a una nueva jornada de movilizaciones contra la crisis económica y el empeoramiento del nivel de vida. Reza Pahlevi, hijo del derrocado sah de Irán durante la Revolución Islámica de 1979, ha llamado a la población a "salir a las calles y corear sus demandas" en un momento en que la represión contra la población no está siendo contenida.
La crisis económica es el origen de las protestas, con caídas históricas del valor de la moneda nacional, el rial. La pobreza y la desesperanza están a punto de explotar en un país donde millones de ciudadanos han visto reducirse sus niveles adquisitivos. La represión contra las manifestaciones no ha sido efectiva para contener la rabia popular.
El líder supremo iraní, el ayatollah Alí Khamenei, se enfrenta a una gran oportunidad para restablecer el orden y la estabilidad en el país, pero también corre el riesgo de ser juzgado por su papel en la represión. La opinión pública internacional está alerta y espera que los líderes mundiales, como Donald Trump, actúen con decisión para apoyar al pueblo iraní.
**Análisis**
La situación en Irán es grave y compleja. La crisis económica ha afectado a millones de personas, y la represión contra las manifestaciones no ha sido efectiva para contener la rabia popular. El corte de Internet es una medida desesperada que puede tener graves consecuencias en un momento en que el pueblo iraní está ansioso por expresar su voz y ser escuchado.
Es importante que los líderes mundiales, como Donald Trump, actúen con decisión para apoyar al pueblo iraní. La represión no es una solución efectiva, y la comunicación es el primer paso hacia la estabilidad y la justicia social. Es hora de que los líderes europeos siguen el ritmo de Trump y actúen de forma más decisiva en apoyo al pueblo de Irán.
La situación en Irán es un claro ejemplo del costo del silencio. La represión no puede contener la rabia popular, y la comunicación es el primer paso hacia la justicia social. Es hora de que los líderes mundiales actúen con decisión para apoyar al pueblo iraní y restablecer la estabilidad en el país.