La batalla por el transporte público en Santa Cruz de la Sierra ha alcanzado un punto crítico. El sector transporte, que opera con solo la mitad de sus unidades, exige un ajuste tarifario para mantener su sostenibilidad, mientras que los usuarios se enfrentan a largas esperas y aglomeraciones en las paradas.

La falta de micros en las rutas ha generado malestar entre la población, lo que ha llevado a los transportistas a organizar una marcha de protesta hasta la Quinta Municipal. Ayer, el alcalde Jhonny Fernández alertó sobre la posibilidad de declarar transporte libre si el sector no recibe una respuesta oficial y se negocia un acuerdo.

Fernández sostiene que con la tarifa transitoria vigente, los transportistas pueden generar utilidades y pide a los usuarios no pagar más de Bs 3. Sin embargo, muchos usuarios están desesperados por las condiciones actuales. Lizeth Mamani relató cómo debe esperar entre 20 y 30 minutos para abordar un bus, mientras que otros usuarios se quejan de la escasez de unidades y la falta de mantenimiento.

Por su parte, los transportistas han reiterado su pedido de ajuste tarifario y advirtieron que no descartan asumir medidas más radicales si no reciben una respuesta oficial. Paúl Lobo, vocero del sector, señaló que están gestionando la compra de diésel a un precio más bajo, pero también admitió que las medidas de presión están en manos del comité de movilizaciones.

Análisis y conclusiones:

La situación actual del transporte público en Santa Cruz de la Sierra es una grave preocupación para los usuarios y los transportistas. La falta de micros y la escasez de unidades han generado aglomeraciones y largas esperas, lo que afecta negativamente a la población.

Es necesario encontrar un equilibrio entre el bienestar de los transportistas y el de los usuarios. Un ajuste tarifario puede ser una solución posible, siempre y cuando se garantice que los fondos generados sean utilizados para mejorar las condiciones de trabajo y mantener el servicio público en buen estado.

Además, es fundamental que se aborden las causas subyacentes del problema, como la falta de mantenimiento y la dependencia del diésel. La compra de diésel a un precio más bajo puede ser una medida efectiva para reducir los costos y mejorar la sostenibilidad del servicio.

En conclusión, la batalla por el transporte público en Santa Cruz de la Sierra es un tema que requiere atención inmediata y soluciones innovadoras. Es necesario encontrar un equilibrio entre el bienestar de los transportistas y el de los usuarios para garantizar un servicio público eficiente y sostenible.