La auditoría ambiental de K'ara K'ara revela riesgos y responsabilidades para proteger el medio ambiente y a sus habitantes.
El gobernador Humberto Sánchez advirtió sobre el riesgo de colapso en el botadero, un lugar que según el informe, no es un relleno sino un botadero manejado que ya no debe recibir basura. La empresa auditora Servidema S.R.L. presentó el informe de la Fase III (Reporte Final) de la Auditoria Ambiental del Botadero K'ara K'ara, en un acto público que refleja la situación medioambiental actual.
El informe revela que el botadero presenta un riesgo latente de colapso debido a la inestabilidad en las macroceldas 2 y 3, lo que pone en peligro a los comunarios que habitan en la zona. Además, el tema de lixiviados está descontrolado, lo que puede tener graves consecuencias ambientales.
La Gobernación valorará el informe, considerando las conclusiones y recomendaciones de la empresa auditora Servidema S.R.L., para aplicar medidas correspondientes en el marco de sus atribuciones y normas legales vigentes. El secretario de Medio Ambiente y Recursos Hídricos, Oscar Zelada, insistió que las personas naturales y jurídicas que se acreditaron para participar del informe tienen un plazo de 15 días para hacer conocer sus observaciones.
El informe también destaca la necesidad de adoptar medidas para controlar el tema de lixiviados, ya que su descontrol puede tener graves consecuencias ambientales. La población en general tendrá acceso al documento en formato físico y digital a partir del jueves 8 de enero.
Análisis:
La presentación del informe de la Fase III de la Auditoria Ambiental del Botadero K'ara K'ara es un paso crucial para abordar la crisis ambiental que afecta a la zona. El informe revela la gravedad de la situación y la necesidad de adoptar medidas urgentes para controlar el riesgo de colapso y proteger a los comunarios que habitan en la zona.
Es fundamental que la Gobernación valore este informe y tome medidas correspondientes para abordar la crisis. La población en general también debe estar involucrada en el proceso, haciendo conocer sus observaciones y sugerencias.
La solución a este problema no solo depende de la Gobernación, sino también de las empresas que han sido responsables del manejo del botadero. Es necesario un esfuerzo conjunto para encontrar una solución sostenible y proteger el medio ambiente.