La saga del sabor camba: cómo la venta de una bebida tradicional boliviana transformó la vida de una familia en Brasil

En el corazón de São Paulo, Brasil, hay una historia que transcurre más allá del sabor de un plato. La venta de somó, una bebida ancestral del oriente boliviano, se convirtió en el motor de un emprendimiento familiar que, con el tiempo, se transformó en un proyecto de identidad y comunidad.

La llamada a la aventura
En marzo de 2021, Brissa Becerra, su esposo Esteban Suárez y sus dos hijos llegaron a São Paulo, impulsados por una urgencia vital: salvar la vida de su hijo menor, Bruno. Nacido con una condición congénita no diagnosticada a tiempo en Bolivia, Bruno necesitaba una cirugía cardíaca urgente. La advertencia fue clara y devastadora: si no se actuaba pronto, el niño podría morir.

El inicio de un nuevo camino
La familia se refugió en Missão Paz, un refugio para migrantes que se convirtió en su primer punto de apoyo. Mientras la salud de Bruno era la prioridad absoluta, la necesidad de subsistir obligó a la familia a reinventarse desde cero. Los primeros meses fueron especialmente duros, pero la determinación y la resistencia les permitieron sobrevivir.

La cocina como solución
Para cubrir gastos básicos y sostener su estadía, la familia recurrió a trabajos informales y a lo que mejor conocían: la cocina. "Al mes de haber llegado vendimos comida, hicimos de todo", cuenta Brissa. El primer plato que ofrecieron fue la patasca, preparada en casa y vendida en pequeñas cantidades. Al inicio, apenas lograban vender unos 15 platos por jornada, pero con el tiempo, gracias al boca a boca y las redes sociales, algunos domingos llegaron a vender hasta 120.

La apuesta por la tradición
El siguiente paso fue apostar por algo aún más identitario: la venta de somó. La familia decidió traer desde Bolivia un carrito de somó, fabricado desde cero y adaptado especialmente para su proyecto. La inversión rondó los 5.000 bolivianos y el estreno se dio en septiembre, durante una fiesta camba. El resultado superó las expectativas.

La expansión y la consolidación
Con el tiempo, el emprendimiento se diversificó, pero fue el somó el que terminó consolidándose como el producto central. Para mantener el sabor original, los insumos llegan desde Bolivia. "Mi suegra empezó a mandar quintales de mote, kilos de canela… y así fuimos creciendo", relata Brissa.

El proyecto "A lo camba"
La familia decidió renombrar su proyecto como "A lo camba", que resume mejor su esencia: no solo un emprendimiento de comida, sino también una comunidad. Ese espíritu se refleja tanto en el punto de venta como en el vínculo que han construido con otros bolivianos.

Análisis y conclusiones
La historia de la familia Becerra-Suárez es un ejemplo poderoso de la capacidad de adaptación, resistencia y resiliencia en el contexto de la migración. Su emprendimiento, "A lo camba", no solo ha permitido a la familia subsistir sino que también ha permitido compartir su cultura y tradiciones con otros. La venta de somó es más que un producto; es una forma de conectarse con el pasado y con las raíces culturales. Es hora de reflexionar sobre cómo podemos apoyar a los emprendedores y a las comunidades migrantes en Brasil, fomentando la diversidad cultural y económica.