La reactivación petrolera venezolana promueve un cambio geopolítico y energético regional en dos o tres años.
En un golpe geopolítico inesperado, Nicolás Maduro fue detenido en una operación militar liderada por Estados Unidos, lo que ha lanzado a la industria petrolera venezolana hacia un nuevo escenario. Aunque los mercados energéticos han respondido con contención inicial, la perspectiva de cambios estructurales en el sector petrolero venezolano puede tener implicaciones significativas para el mundo energético.
Los expertos coinciden en que la reactivación de la industria petrolera venezolana podría revolucionar el panorama energético global. La caída de Maduro podría abrir las puertas a inversiones estadounidenses y revitalizar la producción petrolera venezolana, transformándola en un competidor regional de peso.
Carlos Delius, expresidente de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energías (CBHE), afirma que la importancia del recurso es un atractivo para inversiones. "Venezuela solo resolvería sus problemas reestructurando su sector petrolero", sostiene Delius. La riqueza de las cuencas venezolanas podría desplazar inversión hacia países como Argentina y Bolivia, lo que tendría consecuencias significativas para el mundo petrolero.
Aunque la oferta actual de petróleo venezolana es pequeña, los analistas apuntan que la reactivación de la industria podrían cambiar el escenario energético global. "Donde a una mayor oferta de líquidos, sin dudas que el precio se mantendrá bajo", afirma Francesco Zaratti, experto en temas energéticos.
En efecto, los mercados globales han respondido con cautela y oportunidad. El crudo estadounidense (WTI) y el Brent europeo registraron ligeros avances de centavos, situándose por encima de los $us 58 y $us 61 por barril respectivamente. Sin embargo, la respuesta no se limitó a Wall Street; las principales bolsas del mundo mostraron una tendencia positiva en su apertura tras la noticia.
La detención de Maduro también ha movido otros activos tradicionales de refugio. El oro y la plata vieron un repunte de alrededor del 2% y más del 4% respectivamente, a medida que los inversionistas buscaban seguridad ante la percepción de mayor riesgo global.
Análisis:
La captura del poder político en Venezuela puede ser el comienzo de un nuevo capítulo para la industria petrolera venezolana. Aunque la respuesta inicial de los mercados energéticos ha sido contenida, la perspectiva de cambios estructurales en el sector petrolero podría tener implicaciones significativas para el mundo energético.
La reactivación de la industria petrolera venezolana podría revolucionar el panorama energético global. La caída de Maduro podría abrir las puertas a inversiones estadounidenses y revitalizar la producción petrolera venezolana, transformándola en un competidor regional de peso.
Sin embargo, también es importante destacar que la oferta mundial de petróleo superará a la demanda a un ritmo tres veces superior tanto en 2025 como en 2026, según JP Morgan. Esto podría llevar a un superávit de 2.8 millones de barriles por día en 2026 y proyecta que los precios del Brent probablemente bajen de $us 60 en este año y caigan hasta $us 50 en el último trimestre.
En conclusión, la captura del poder político en Venezuela puede ser un cambio de rumbo para la industria petrolera global. La reactivación de la industria petrolera venezolana podría revolucionar el panorama energético global, pero también es importante considerar que la oferta mundial de petróleo superará a la demanda en los próximos años.
Posibles soluciones:
1. Fortalecer las inversiones en la industria petrolera venezolana para revitalizar la producción y transformarla en un competidor regional.
2. Fomentar la cooperación internacional para abordar el desequilibrio entre la oferta y la demanda de petróleo en los próximos años.
3. Promover la eficiencia energética y la transición energética para reducir la dependencia del petróleo y mitigar el impacto del cambio climático.
Esperamos que esta tendencia continúe durante la primera mitad de 2026", señalaron los expertos.