**El arte de influir: Liderazgo en el siglo XXI**

En una era donde la inteligencia emocional y la colaboración han tomado el protagonismo, el liderazgo se ha convertido en un ejercicio de inspiración y acompañamiento más que de simple autoridad. Las organizaciones que buscan sobrevivir y prosperar en un entorno cada vez más complejo deben contar con líderes capaces de crear vínculos de confianza y motivación entre sus equipos.

Cinthia Ashanti Romero, directora de Capital Humano en la Universidad Franz Tamayo, sostiene que el liderazgo efectivo es una práctica integral que combina habilidades como la comunicación, la empatía, la motivación y la toma de decisiones para construir entornos laborales positivos. "Un líder que comprende e implementa estos principios puede crear un entorno donde las personas se sientan inspiradas, motivadas y empoderadas para alcanzar su máximo potencial", afirma.

**Las cuatro E's del liderazgo: Una clave para el éxito**

Encontrar: La primera E consiste en generar espacios de diálogo, escucha y cercanía donde cada persona se sienta vista y valorada. Esto implica reconocer al otro no solo desde lo profesional, sino también desde lo humano.

Empatizar: La segunda E es empatizar, una habilidad clave en el liderazgo contemporáneo. Significa comprender las emociones, realidades y contextos de los colaboradores, y responder a ellos con sensibilidad e inteligencia emocional.

Enganchar: La tercera E se vincula con la motivación y el compromiso. Un líder que engancha logra que las personas se identifiquen con una visión compartida y encuentren sentido en su trabajo.

Empoderar: Finalmente, empoderar supone brindar autonomía, confianza y herramientas para que cada integrante del equipo desarrolle su potencial. Esto implica delegar, acompañar y reconocer logros.

**La formación continua: Una oportunidad para el crecimiento**

Romero destaca que el liderazgo efectivo también requiere otras competencias fundamentales como la adaptabilidad, el pensamiento estratégico, la creatividad, la integridad ética y el compromiso con el aprendizaje continuo. En un entorno empresarial dinámico, estas habilidades permiten a los líderes responder con agilidad a los cambios y desafíos del presente.

**Análisis y conclusiones**

El liderazgo en el siglo XXI se basa en la capacidad de influir, inspirar y acompañar a las personas. Las organizaciones que buscan sobrevivir y prosperar deben contar con líderes capaces de crear vínculos de confianza y motivación entre sus equipos.

El modelo de las cuatro E's del liderazgo se presenta como una clave para el éxito, ya que implica encontrar, empatizar, enganchar y empoderar a los colaboradores. Sin embargo, es fundamental recordar que el liderazgo no solo es cuestión de habilidades, sino también de valores como la integridad ética y el compromiso con el aprendizaje continuo.

En este sentido, las organizaciones deben enfocarse en la formación continua y el desarrollo de líderes dispuestos a aprender, evolucionar y crecer junto a sus equipos. Solo así podrán construir un futuro próspero y sostenible para todos los involucrados.