Convoy petrolero y fuerzas del orden sobrepasan resistencia comunitaria en reserva boliviana, generando temores sobre el medio ambiente y los
En la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía, en el corazón de Bolivia, una disputa prolongada y apasionada está alcanzando un punto crítico. La zona del pozo Domo Oso X3, ubicado en el área San Telmo Norte, ha sido el epicentro de un conflicto que desde 2019 mantiene a sus defensores en estado de alerta permanente.
El Contrato de Servicios Petroleros firmado entre Petrobras Bolivia S.A. (60%) y YPFB Chaco S.A. (40%), subsidiaria de la estatal YPFB Corporación, ha sido el detonante de esta lucha. El proyecto petrolero se encuentra paralizado desde junio de 2019 debido a la resistencia social.
La mañana del lunes, un convoy de 13 vehículos escoltado por 40 policías ingresó a la zona, sorprendiendo a los defensores que desde hace años han mantenido un punto de vigilancia. El comandante F. Enríquez P. se negó a mostrarles la "instructiva directa" que dijo haber recibido del ministro de gobierno, el ministerio de hidrocarburos, el presidente y vicepresidente.
Los defensores describen el ingreso como un hecho brutal: "Vinieron en contingente los policías y las petroleras, y entraron pasando por encima de nosotros. Nos agarraron". La preocupación se centra en el río Chiquiacá, la única fuente hídrica de la comunidad.
"La lucha es justa"
Los defensores afirman que nunca han tenido una consulta previa con las empresas petroleras ni con el Estado. Según su testimonio, solo se les consultó a "dos, tres personas, las autoridades de turno" que en ese momento podían ser compradas.
Petrobras Bolivia S.A., la operadora del proyecto, ha respondido a la movilización con una nota de prensa, en la que explica sus razones y aclara que cuenta con todos los permisos y autorizaciones legales requeridos. Sin embargo, para los defensores, esta respuesta no resuelve el problema.
"La lucha por el agua es la lucha por la vida"
Análisis de la situación:
La disputa en torno al pozo Domo Oso X3 es un ejemplo claro de cómo el conflicto entre intereses económicos y medioambientales puede llegar a un punto crítico. La comunidad que defiende la reserva nacional, y con ella, la vida y el agua, se siente atacada por las empresas petroleras y el Estado.
La falta de consulta previa y la negación del derecho a la participación ciudadana han generado una sensación de injusticia entre los defensores. La acción policial para despejar el acceso al pozo ha sido vista como un golpe duro a la resistencia social.
La lucha por el agua es, en realidad, la lucha por la vida. La comunidad está dispuesta a defender su territorio y su medio ambiente, pero la violencia y la represión no pueden ser la respuesta. Es necesario encontrar un camino hacia el diálogo y la negociación que respete los derechos de todos los actores involucrados.
Conclusiones:
La disputa en torno al pozo Domo Oso X3 es un llamado a la reflexión sobre la importancia de proteger el medio ambiente y la vida. La lucha por el agua es, en realidad, la lucha por la vida. Es necesario encontrar un camino hacia el diálogo y la negociación que respete los derechos de todos los actores involucrados.
Es hora de buscar un acuerdo que satisfaga las necesidades económicas y medioambientales de todas las partes involucradas. La solución pasa por la consulta previa, la participación ciudadana y el diálogo entre los actores sociales, económicos y políticos.