Vecinos demandan solución urgente por escasez de GLP y precios escalatorios en la provincia Obispo Santistevan.
La carencia de este insumo básico ha llevado a un mercado informal en el que el precio del GLP se disparó. Mientras que el precio regulado es de 22,50 bolivianos por garrafa, en algunas tiendas se vende a 50 bolivianos y en áreas rurales hasta 28 bolivianos. La situación no solo afecta a Montero sino también a Yapacaní, San Carlos, Buena Vista, San Juan y Portachuelo.
La falta de GLP ha llevado a los vecinos a discusiones y peleas en Yapacaní, donde el precio del producto llegó a alcanzar 100 bolivianos por garrafa. El intendente municipal de Yapacaní, Juan Pérez, señaló que la falta de GLP provoca especulación y conflicto social. La engarrafadora de Montero se encuentra en paro, donde los trabajadores exigen una actualización del precio de distribución para incluir el costo del combustible utilizado para el transporte.
La población local pide que se dé una solución urgente a esta crisis, ya que la especulación y el conflicto social están generando un clima de inestabilidad en la región. El análisis de la situación indica que la escasez de GLP no solo es un problema energético sino también económico y social. Es necesario encontrar una solución equitativa que abastece la demanda de los vecinos sin favorecer a los especuladores.
Análisis: La crisis energética en la región Obispo Santistevan es un ejemplo de cómo la escasez de un insumo básico puede generar conflictos sociales y económicos. Es importante encontrar una solución que abastece la demanda de los vecinos sin favorecer a los especuladores. La autoridad municipal debe trabajar en coordinación con las empresas distribuidoras para garantizar el acceso al GLP a precios razonables. Además, es necesario implementar medidas para controlar el mercado informal y prevenir la especulación.