EEUU tomará el control de Venezuela mientras se efectúa la transición después de la captura de Nicolás Maduro en operación
En un golpe repentino, el presidente Donald Trump reveló en una rueda de prensa desde su resort de Mar-a-Lago que el dictador venezolano Nicolás Maduro había sido detenido "en la oscuridad" y que Washington asumiría la responsabilidad de dirigir el país hasta que se logre una transición segura, justa y prudente. "Vamos a correr el país hasta que podamos hacer un tránsito seguro, apropiado y juicioso"
Trump describió la operación como "uno de los más sorprendentes, efectivos y poderosos despliegues de capacidad militar estadounidense en la historia americana". "No perdimos ni un solo miembro de las fuerzas armadas estadounidenses ni una sola unidad" y aseguró que el país había demostrado su superioridad en la noche oscura.
La operación se produjo horas después de que las fuerzas especiales estadounidenses secuestraran al dictador y a su esposa, Cilia Flores. La pareja actualmente se dirige a la ciudad de Nueva York.
La fiscal general Pam Bondi anunció que el par había sido acusado en el Distrito Sur de Nueva York, refiriéndose a una acusación emitida en 2020 por conspiración para traficar drogas y otros cargos. "Pronto enfrentarán la plena furia de la justicia estadounidense en tierra estadounidense, en tribunales estadounidenses".
La noche fue oscura, con al menos siete explosiones audibles sobre Caracas. Los blancos incluyeron bases militares y aeropuertos.
Análisis:
La toma de posesión del país sudamericano por parte de los Estados Unidos es un golpe político sin precedentes que abre una nueva etapa en la historia de Venezuela. La operación, llevada a cabo bajo el mando del presidente Trump, demuestra la superioridad militar estadounidense y su capacidad para actuar con rapidez y precisión.
Sin embargo, la toma de posesión también plantea preguntas sobre la legitimidad del proceso político en Venezuela y las implicaciones que puede tener para la estabilidad regional. Es importante analizar las razones detrás de esta operación y cómo puede afectar a los venezolanos, así como a la comunidad internacional.
En conclusión, la toma de posesión de Venezuela por parte de los Estados Unidos es un golpe político que requiere un análisis cuidadoso y una reflexión sobre las consecuencias que puede tener para el futuro del país y la región.