Wilstermann enfrenta descenso y busca ruta alternativa para regresar a la División Profesional en 2028.
En un encuentro virtual del Consejo de la División Profesional, los 16 clubes que compiten en la máxima categoría del fútbol boliviano tomaron una decisión unánime: mantener el formato actual con 16 equipos para la próxima temporada. Aunque el club Jorge Wilstermann había planteado la posibilidad de ampliar a 18 los equipos, la dirigencia decidió no apoyar ese cambio.
La razón detrás de esta elección se encuentra en la búsqueda de estabilidad y equilibrio en el campeonato. La experiencia del torneo 2025 muestra que un formato con fewer equipos puede llevar a una mayor competitividad y una mejor distribución de recursos entre los clubes. Además, este tipo de formato permite una mayor capacidad para absorber cambios en la estructura del campeonato sin afectar negativamente el desarrollo de las competiciones.
La decisión del Consejo de la División Profesional no solo tiene implicaciones directas para los 16 equipos que compiten en la máxima categoría, sino también para aquellos que deben competir en divisiones inferiores. Para Wilstermann, en particular, esta resolución significa un desafío adicional: buscar la clasificación a la Copa Simón Bolívar 2027 y luchar por su retorno a la División Profesional en 2028 o futuras temporadas. Sin embargo, esta oportunidad también puede ser vista como una chance para el club de reforzar su estructura y prepararse para un posible regreso a la élite del fútbol boliviano.
La estabilidad y la competitividad: el duelo entre Wilstermann y el Consejo de la División Profesional
En última instancia, la decisión del Consejo de la División Profesional refleja una preferencia por la estabilidad sobre el crecimiento. Aunque esta opción puede parecer conservadora, es importante considerar que un formato con fewer equipos puede ser más beneficioso para los clubes y la competición en general.
Análisis: La decisión del Consejo de la División Profesional refleja una priorización por la estabilidad y la competitividad sobre el crecimiento. Aunque Wilstermann tendrá que reajustar su estrategia, esta oportunidad puede ser vista como un desafío para mejorar y regresar a la élite del fútbol boliviano. Es importante que los clubes y las instituciones involucradas trabajen juntos para encontrar soluciones que beneficien a todos los participantes en el campeonato.